Norma 94. Esclavitud y trata de esclavos 

Norma 94. Quedan prohibidas la esclavitud y la trata de esclavos en todas sus formas.
Volumen II, capítulo 32, sección H.
La práctica de los Estados establece esta regla como una norma de derecho internacional consuetudinario aplicable tanto en los conflictos armados internacionales como en los no internacionales.
La prohibición de la esclavitud figuraba ya en el Código de Lieber.[1] Aunque no se estipula explícitamente en las Convenciones de La Haya y los Convenios de Ginebra, ni en el Protocolo adicional I, la prohibición de someter a esclavitud a personas en un conflicto armado internacional resulta perfectamente clara. Las diversas normas de los Convenios de Ginebra referentes al trabajo de los prisioneros de guerra y de las personas civiles, su puesta en libertad y su repatriación, así como la prohibición en el Reglamento de La Haya de obligar a la población de un territorio ocupado a prestar juramento a la potencia enemiga presuponen la prohibición de la esclavitud.[2]
El Protocolo adicional II reconoce la prohibición de “la esclavitud y la trata de esclavos en todas sus formas” como una garantía fundamental para las personas civiles y las personas fuera de combate.[3]
La “esclavitud” se consideraba como un crimen de lesa humanidad en los estatutos de los Tribunales Militares Internacionales de Nuremberg y Tokyo.[4] Figura, asimismo, entre los crímenes de lesa humanidad definidos en los estatutos de la Corte Penal Internacional y de los tribunales penales internacionales para la ex Yugoslavia y Rwanda.[5]
Los manuales militares y la legislación de numerosos países prohíben la trata de esclavos y la esclavitud, que a menudo, aunque no siempre, se definen como un crimen de lesa humanidad.[6] En el asunto Krnojelac, sometido al Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia, se acusaba al inculpado, entre otras cosas, de “practicar la esclavitud” como “crimen de lesa humanidad”, y de “esclavitud” como “violación de las leyes y costumbres de la guerra”, pero fue absuelto de ambos cargos de acusación por falta de pruebas.[7]
La esclavitud y la trata de esclavos están también prohibidas en virtud del derecho internacional de derechos humanos. El primer tratado universal que prohibía la esclavitud y la trata de esclavos fue la Convención sobre la esclavitud, de 1926.[8] Dicha Convención se completó en 1956 con la Convención suplementaria sobre la abolición de la esclavitud, la trata de esclavos y las instituciones y prácticas análogas a la esclavitud, que prohíbe la servidumbre por deudas, la servidumbre de la gleba, la transmisión por sucesión o la transferencia de mujeres o niños.[9] La prohibición de la esclavitud, de la servidumbre y de la trata de esclavos es una obligación que no admite suspensiones según el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y los convenios regionales de derechos humanos.[10] La trata de personas está definida como una infracción penal en una serie de tratados recientes, como el Protocolo sobre la trata de personas, aprobado en 2000.[11] La esclavitud y la trata de esclavos están, asimismo, prohibidas por otros instrumentos internacionales.[12]
La Convención sobre la esclavitud define la esclavitud como “el estado o condición de un individuo sobre el cual se ejercitan los atributos del derecho de propiedad o algunos de ellos”. Según esa Convención, la trata de esclavos comprende:
todo acto de captura, de adquisición o de disposición de una persona con intención de someterla a esclavitud; todo acto de adquisición de un esclavo con intención de venderlo o de cambiarlo; todo acto de cesión por venta o cambio de una persona, adquirida con intención de venderla o cambiarla, y, en general, todo acto de comercio o de transporte de esclavos.[13]
Estas definiciones sirvieron de base para elaborar la definición de “esclavitud” en el Estatuto de la Corte Penal Internacional, es decir “el ejercicio de los atributos del derecho de propiedad sobre una persona, o de algunos de ellos, incluido el ejercicio de esos atributos en el tráfico de personas, en particular mujeres y niños”.[14]
En la Convención suplementaria sobre la abolición de la esclavitud se define la servidumbre como “la condición de la persona que está obligada por la ley, por la costumbre o por un acuerdo a vivir y a trabajar sobre una tierra que pertenece a otra persona y a prestar a ésta, mediante remuneración o gratuitamente, determinados servicios, sin libertad para cambiar su condición”.[15] En el asunto Pohl, en 1947, el Tribunal Militar de los Estados Unidos en Nuremberg sostuvo que “la servidumbre involuntaria, aun-que esté atenuada por un trato humano, sigue siendo esclavitud”.[16]
Según el Estatuto de la Corte Penal Internacional, la esclavitud sexual constituye un crimen de guerra tanto en los conflictos armados internacionales como en los no internacionales.[17] Los Elementos de los crímenes correspondientes a esta infracción se han redactado voluntariamente de modo que se evite una interpretación demasiado estricta de la “esclavitud sexual”, definiéndola como el ejercicio de “uno de los atributos del derecho de propiedad sobre una o más personas, como comprarlas, venderlas, prestarlas o darlas en trueque, o imponerles algún tipo similar de privación de la libertad”, combinado con el hecho de obligar a esa o esas personas a realizar “uno o más actos de naturaleza sexual”. Por lo que se refiere al primer elemento de este crimen de guerra, los Elementos de los crímenes precisan que “[se] entiende que ese tipo de privación de libertad podrá, en algunas circunstancias, incluir la exacción de trabajos forzados o reducir de otra manera a una persona a una condición servil” según la definición de la Convención suplementaria sobre la abolición de la esclavitud, y que “[se] entiende además que la conducta descrita en este elemento incluye el tráfico de personas, en particular de mujeres y niños”.[18]
En un informe presentado en 1998 a la Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección a las Minorías, de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, la Relatora Especial sobre la violación sistemática, la esclavitud sexual y las prácticas análogas a la esclavitud en tiempos de conflicto armado, en particular en los conflictos internos, declaró que “la esclavitud sexual es un tipo de esclavitud y su prohibición es una norma de jus cogens”.[19] En el debate sobre las denominadas mujeres “de solaz” durante la II Guerra Mundial, tanto la Relatora Especial sobre la violación sistemática, la esclavitud sexual y las prácticas análogas a la esclavitud en tiempos de conflicto armado, en particular en los conflictos internos, como la Relatora Especial sobre la violencia contra la mujer, con inclusión de sus causas y consecuencias, declararon que consideraban la práctica de las “mujeres de solaz” como esclavitud sexual. Sin embargo, Japón mantiene que la definición de esclavitud no se aplica al trato dispensado a esas mujeres.[20]
[1]Código de Lieber (1863), art. 23 (citado en vol. II, cap. 32, párr. 1782), art. 42 (ibíd., párr. 1783) y art. 58 (ibíd., párr. 1784).
[2]III Convenio de Ginebra (1949), arts. 49 a 68 (ibíd., párrs. 1760 a 1762) y arts. 109 a 119 (citados en vol. II, cap. 37, párrs. 606 y 607); IV Convenio de Ginebra (1949), art. 40 (citado en vol. II, cap. 32, párr. 1763), arts. 51 y 52 (ibíd., párr. 1764), arts. 95 y 96 (ibíd., párr. 1765) y arts. 132 a 135 (citados en vol. II, cap. 37, párrs. 608 a 610); Reglamento de La Haya (1907), art. 45.
[3]Protocolo adicional II (1977), art. 4, párr. 2, apdo. f) (aprobado por consenso) (citado en vol. II, cap. 32, párr. 1772).
[4]Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg (1945) (1945), art. 6 (ibíd., párr. 1759); Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Tokyo (1946), art. 5, apdo. c) (ibíd., párr. 1787).
[5]Estatuto del TPIY (1993), art. 5, párr. 1, apdo. c) (ibíd., párr. 1793); Estatuto del TPIR (1994), art. 3, párr. 1, apdo. c) (ibíd., párr. 1794); Estatuto de la CPI (1998), art. 7, párr. 1, apdo. c) (ibíd., párr. 1777).
[6]V., v.g., los manuales militares de Canadá (ibíd., párr. 1800), Estados Unidos (ibíd., párr. 1813), Francia (ibíd., párr. 1802), Israel (ibíd., párr. 1803), Nueva Zelandia (ibíd., párr. 1805), Países Bajos (ibíd., párr. 1804) y Senegal (ibíd., párr. 1807), así como la legislación de Armenia (ibíd., párr. 1815), Australia (ibíd., párr. 1818), Bélgica (ibíd., párr. 1823), Canadá (ibíd., párr. 1826), China (ibíd., párr. 1827), Congo (ibíd., párr. 1829), Croacia (ibíd., párr. 1831), Estados Unidos (ibíd., párrs. 1854 y 1855), Filipinas (ibíd., párr. 1849), Francia (ibíd., párr. 1833), Irlanda (ibíd., párr. 1834), Kenya (ibíd., párr. 1837), Malí (ibíd., párr. 1841), Níger (ibíd., párr. 1846), Noruega (ibíd., párr. 1847), Nueva Zelandia (ibíd., párr. 1844), Países Bajos (ibíd., párr. 1842) y Reino Unido (ibíd., párr. 1853); v. también los proyectos de ley de Burundi (ibíd., párr. 1825) y Trinidad y Tobago (ibíd., párr. 1851).
[7]TPIY, Krnojelac case, fallo (ibíd., párr. 1895).
[8]Convención sobre la esclavitud (1926), art. 2 (ibíd., párr. 1756).
[9]Convención suplementaria sobre la abolición de la esclavitud (1956), art. 1 (ibíd., párr. 1767).
[10]Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1966), art. 8 (esclavitud, trata de esclavos y servidumbre) (ibíd., párr. 1770); Convenio Europeo de Derechos Humanos (1950), art. 4, párr. 1 (esclavitud y servidumbre) (ibíd., párr. 1766); Convención Americana sobre Derechos Humanos (1969), art. 6, párr. 1 (esclavitud, servidumbre y trata de esclavos) (ibíd., párr. 1771); Carta Africana sobre los Derechos Humanos y de los Pueblos (1981), art. 5 (esclavitud y comercio de esclavos) (ibíd., párr. 1774).
[11]Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas (2000), arts. 1, 3 y 5 (ibíd., párr. 1781).
[12] V., v.g., Declaración Universal de Derechos Humanos (1948), art. 4 (ibíd., párr. 1788); Declaración de El Cairo sobre los Derechos Humanos en el Islam (1990), art. 11, párr. a) (ibíd., párr. 1791); Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (2000), art. 5 (ibíd., párr. 1798).
[13]Convención sobre la esclavitud (1926), art. 1 (ibíd., párr. 1756).
[14]Estatuto de la CPI (1998), art. 7, párr. 2, apdo. c) (ibíd., párr. 1777).
[15]Convención suplementaria sobre la abolición de la esclavitud (1956), art. 1, párr. 1, apdo. b). V. Comisión Europea de Derechos Humanos, Van Droogenbroeck v. Belgium (ibíd., párr. 1898), para una aplicación de esta definición.
[16]Estados Unidos, Tribunal Militar de Nuremberg, Pohl case (ibíd., párr. 1867).
[17]Estatuto de la CPI (1998), art. 8, párr. 2, apdo. b), inciso xxii) y art. 8, párr. 2, apdo. e), inciso vi) (ibíd., párr. 1778).
[18]Elementos de los crímenes de la CPI (2000), definición de la esclavitud sexual como crimen de guerra (Estatuto de la CPI, art. 8, párr. 2, apdo. b), inciso xxii), incluida la nota de pie de página 53, y art. 8, párr. 2, apdo. e), inciso vi), incluida la nota de pie de página 65).
[19]Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección a las Minorías (de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas), Relatora Especial sobre la violación sistemática, la esclavitud sexual y las práticas análogas a la esclavitud en tiempos de conflicto armado, Informe final (citado en vol. II, cap. 32, párr. 1885).
[20]Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Informe presentado por la Relatora Especial sobre la violencia contra la mujer, con inclusión de sus causas y consecuencias (ibíd., párr. 1883); Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección a las Minorías (de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas), Relatora Especial sobre la violación sistemática, la esclavitud sexual y las práticas análogas a la esclavitud en tiempos de conflicto armado, informe final (ibíd., párr. 1885).