Norma 77. Balas expansivas 

Norma 77. Queda prohibido el empleo de balas que se expanden o se aplastan fácilmente en el cuerpo humano.
Volumen II, capítulo 25.
La práctica de los Estados establece esta regla como una norma de derecho internacional consuetudinario aplicable tanto en los conflictos armados internacionales como en los no internacionales.
La prohibición por lo que respecta a los conflictos armados internacionales se introdujo en la Declaración de La Haya de 1899 prohibiendo el empleo de las balas que se hinchan o aplastan fácilmente en el cuerpo humano como reacción a la aparición de las denominadas balas “dum-dum” para los fusiles militares.[1] En los primeros años del siglo XX, 28 Estados ratificaron o se adhirieron a la Declaración y seis Estados depositaron una notificación de sucesión en la Declaración durante la segunda mitad del siglo XX.[2] El empleo de balas expansivas constituye un crimen en virtud del Estatuto de la Corte Penal Internacional.[3] Otros instrumentos reflejan, asimismo, esa prohibición.[4]
La prohibición de las balas expansivas se establece en numerosos manuales militares.[5] La legislación de muchos países tipifica como delito el empleo de balas expansivas en los conflictos armados.[6] Varias declaraciones oficiales y otros tipos de práctica corroboran, asimismo, esa prohibición.[7] Esta práctica incluye la de muchos Estados que no son Partes en la Declaración de La Haya.[8]
La práctica es conforme con esta prohibición y ningún Estado ha declarado que sería lícito emplear ese tipo de munición. La única excepción a una prohibición completa del empleo de balas expansivas posiblemente sea la práctica de los Estados Unidos, si bien es ambigua. Aunque en varios de sus manuales militares se prohíbe el empleo de balas expansivas,[9] en tres estudios jurídicos sobre municiones y armamento realizados por el Departamento del Ejército de los Estados Unidos se afirma que el país aplicará la Declaración de La Haya en la medida en que la norma sea conforme con el apartado e) del artículo 23 del Reglamento de La Haya de 1907, es decir, con la prohibición de las armas que causan sufrimientos innecesarios.[10] Por consiguiente, las municiones expansivas son legales, según los Estados Unidos, si su empleo “constituye claramente una necesidad militar”.[11] Ahora bien, durante la negociación del Estatuto de la Corte Penal Internacional en 1998, los Estados Unidos no negaron que el empleo de municiones expansivas contraviniese la ley.
La prohibición de las balas expansivas en cualquier conflicto armado figura en diversos manuales militares.[12] La legislación de varios países tipifica como delito el empleo de balas expansivas.[13] La Corte Constitucional de Colombia ha señalado que la prohibición de las balas “dum-dum” en los conflictos armados no internacionales forma parte del derecho internacional consuetudinario.[14]
Esta práctica es conforme con la aplicabilidad de la norma tanto en los conflictos armados internacionales como en los no internacionales, ya que se emplea la misma munición en ambos tipos de conflicto, y las balas que se expanden o aplastan fácilmente en el cuerpo humano no se utilizan en ninguno de esos casos. Esta abstención general no es una mera coincidencia, sino que se desprende del hecho de que las armas que causan sufrimientos innecesarios están prohibidas tanto en los conflictos armados internacionales como en los no internacionales (véase la norma 70) y los Estados coinciden, en general, en que esas balas causan sufrimientos innecesarios.[15]
No se ha hallado ninguna práctica oficial contraria en relación con conflictos armados internacionales o no internacionales. Con la excepción, posiblemente, de los Estados Unidos, ningún Estado ha reivindicado el derecho a emplear balas expansivas. Sin embargo, varios Estados han decidido que, por lo que concierne a la aplicación de la ley a nivel nacional, fuera de los conflictos armados, en especial cuando es necesario enfrentarse a una persona armada en un entorno urbano o entre una muchedumbre, las balas expansivas pueden ser empleadas por la policía con el fin de que los proyectiles no atraviesen el cuerpo del sospechoso y alcancen a otra persona, así como para asegurarse de que, después de ser alcanzado, el sospechoso no pueda disparar a su vez. Cabe señalar que las balas expansivas empleadas normalmente por la policía en situaciones distintas de los conflictos armados se disparan con pistolas y, por lo tanto, la fuerza del impacto es inferior a la de las balas disparadas con un fusil, ya sean normales o balas que se expanden o aplastan fácilmente. Así pues, las fuerzas policiales no suelen emplear el tipo de balas expansivas prohibidas para los fusiles militares.
La aprobación de las balas expansivas para uso policial indica que los Estados las consideran necesarias para hacer cumplir la ley. Sin embargo, el empleo de balas expansivas no se ha aprobado para las hostilidades en los conflictos armados.
Por lo que atañe al diseño de las balas, varios manuales militares hacen referencia al texto de la Declaración de La Haya o especifican que las balas “dum-dum” (es decir, las balas “semiblindadas” o “de punta hueca”) están prohibidas.[16] Sin embargo, en la mayoría de los manuales se menciona concretamente el hecho de que las balas se expanden o aplastan fácilmente, en lugar de precisar si tienen la punta hueca, son semiblindadas o constan de líneas de precorte, como se indica a modo de ejemplo en la Declaración de La Haya.[17] El manual militar de Alemania ofrece ejemplos de otros tipos de proyectiles que producen grandes heridas similares a las causadas por las balas “dum-dum”, esto es: los proyectiles que explotan o se deforman al penetrar en el cuerpo humano, que giran rápidamente en el cuerpo humano o producen ondas que causan amplios daños a los tejidos, o incluso un choque letal.[18] En un memorando jurídico preparado por el Departamento del Ejército de los Estados Unidos en 1990 acerca del empleo de munición con envuelta parcial por francotiradores se halló que un tipo determinado de bala de punta hueca no era ilegal porque no se expandía o aplastaba fácilmente, y el uso previsto en circunstancias particulares, concretamente por tiradores de elite del ejército, estaba justificado por la precisión a larga distancia que permitía ese diseño.[19]
[1]Declaración de La Haya prohibiendo el empleo de las balas que se hinchan o aplastan fácilmente en el cuerpo humano (1899) (citada en vol. II, cap. 25, párr. 1).
[2]Los siguientes Estados han ratificado o se han adherido a la Declaración: Alemania (4 de septiembre de 1900), Austria-Hungría (4 de septiembre de 1900), Bélgica (4 de septiembre de 1900), Bulgaria (4 de septiembre 1900), China (21 de noviembre de 1904), Dinamarca (4 de septiembre de 1900), España (4 de septiembre de 1900), Etiopía (9 de agosto de 1935), Francia (4 de septiembre de 1900), Gran Bretaña e Irlanda (13 de agosto de 1907), Grecia (4 de abril de 1901), Italia (4 de septiembre de 1900), Japón (6 de octubre de 1900), Luxemburgo (12 de julio de 1901), México (17 de abril de 1901), Montenegro (16 de octubre de 1900), Nicaragua (11 de octubre de 1907), Noruega (4 de septiembre de 1900), Países Bajos (4 de septiembre de 1900), Persia (4 de septiembre de 1900), Portugal (29 de agosto de 1907), Rumania (4 de septiembre de 1900), Rusia (4 de septiembre de 1900), Serbia (11 de mayo de 1901), Siam (4 de septiembre de 1900), Suecia (4 de septiembre de 1900), Suiza (29 de diciembre de 1900) y Turquía (12 de junio de 1907). Los siguientes Estados han incorporado una notificación de sucesión a la Declaración: Fiji (2 de abril de 1973), República Democrática Alemana (9 de febrero de 1959), República Socialista Soviética de Bielorrusia (4 de junio de 1962), Sudáfrica (10 de marzo de 1978), URSS (7 de marzo de 1955) y Yugoslavia (8 de abril de 1969).
[3] Estatuto de la CPI (1998), art. 8. párr. 2), apdo. b), inciso xix) (citado en vol. II, cap. 25, párr. 2).
[4] V., v.g., Manual de Oxford sobre las leyes de la guerra naval (1913), art. 16, párr. 2 (ibíd., párr. 3); Report of the Commission on Responsibility (ibíd., párr. 4); Boletín del Secretario General de las Naciones Unidas, sección 6.2 (ibíd., párr. 5); Reglamento n°. 2000/15 de la UNTAET, sección 6, párr. 1, apdo. b), inciso xix) (ibíd., párr. 6).
[5] V., v.g., los manuales militares de Alemania (ibíd., párrs. 18 a 20), Australia (ibíd., párrs. 7 y 8), Bélgica (ibíd., párr. 9), Camerún (ibíd., párr. 10), Canadá (ibíd., párrs. 11 y 12), Ecuador (ibíd., párr. 14), España (ibíd., párr. 30), Estados Unidos (ibíd., párrs. 33 a 35), Francia (ibíd., párrs. 15 a 17), Israel (ibíd., párr. 21), Italia (ibíd., párr. 22), Kenya (ibíd., párr. 23), Nigeria (ibíd., párr. 27), Nueva Zelandia (ibíd., párr. 26), Países Bajos (ibíd., párrs. 24 y 25), Reino Unido (ibíd., párr. 31), República Dominicana (ibíd., párr. 13), Rusia (ibíd., párr. 28) y Sudáfrica (ibíd., párr. 29).
[6] V., v.g., la legislación de Alemania (ibíd., párr. 45), Andorra (ibíd., párr. 36), Australia (ibíd., párrs. 37 y 38), Canadá (ibíd., párr. 40), Congo (ibíd., párr. 41), Ecuador (ibíd., párr. 42), Estonia (ibíd., párr. 43), Georgia (ibíd., párr. 44), Italia (ibíd., párr. 46), Malí (ibíd., párr. 47), Nueva Zelandia (ibíd., párr. 50), Países Bajos (ibíd., párr. 48), Reino Unido (ibíd., párr. 52) y Yugoslavia (ibíd., párr. 53); v. también los proyectos de ley de Burundi (ibíd., párr. 39) y Trinidad y Tobago (ibíd., párr. 51).
[7] V., v.g., las declaraciones de Argelia (ibíd., párr. 55), Canadá (ibíd., párr. 56), Colombia (ibíd., párr. 57), Egipto (ibíd., párr. 58), Estados Unidos (ibíd., párrs. 71 y 73 a 77), Filipinas (ibíd., párr. 67), Finlandia (ibíd., párr. 60), Irak (ibíd., párr. 64), Italia ( ibíd., párr. 65), Suecia (ibíd., párrs. 68 y 69), Suiza (ibíd., párr. 70) y Yugoslavia (ibíd., párrs. 78 y 79), la práctica de Indonesia (ibíd., párr. 63), así como la práctica referida de India (ibíd., párr. 62) y Jordania (ibíd., párr. 66).
[8] V., v.g., los manuales militares de Australia (ibíd., párrs. 7 y 8), Camerún (ibíd., párr. 10), Canadá (ibíd., párrs. 11 y 12), Ecuador (ibíd., párr. 14), Estados Unidos (ibíd., párrs. 33 a 35), Israel (ibíd., párr. 21), Kenya (ibíd., párr. 23), Nigeria (ibíd., párr. 27), Nueva Zelandia (ibíd., párr. 26) y República Dominicana (ibíd., párr. 13), la legislación de Andorra (ibíd., párr. 36), Australia (ibíd., párrs. 37 y 38), Canadá (ibíd., párr. 40), Congo (ibíd., párr. 41), Ecuador (ibíd., párr. 42), Estonia (ibíd., párr. 43), Georgia (ibíd., párr. 44), Malí (ibíd., párr. 47) y Nueva Zelandia (ibíd., párr. 50), los proyectos de ley de Burundi (ibíd., párr. 39) y Trinidad y Tobago (ibíd., párr. 51), las declaraciones de Argelia (ibíd., párr. 55), Canadá (ibíd., párr. 56), Colombia (ibíd., párr. 57), Egipto (ibíd., párr. 58), Estados Unidos (ibíd., párrs. 71 y 73 a 77), Filipinas (ibíd., párr. 67), Finlandia (ibíd., párr. 60) e Irak (ibíd., párr. 64), la práctica de Indonesia (ibíd., párr. 63), así como la práctica referida de India (ibíd., párr. 62) y Jordania (ibíd., párr. 66).
[9] Estados Unidos, Field Manual (ibíd., párr. 33), Air Force Pamphlet (ibíd., párr. 34) e Instructor's Guide (ibíd., párr. 35).
[10]Estados Unidos, Department of the Army, Memorandum of Law on Sniper Use of Open-Tip Ammunition (ibíd., párrs. 74 y 75), Legal Review of USSOCOM Special Operations Offensive Handgun (ibíd., párr. 76) y Legal Review of the Fabrique Nationale 5.7x28mm Weapon System (ibíd., párr. 77).
[11]Estados Unidos, Department of the Army, Legal Review of USSOCOM Special Operations Offensive Handgun (ibíd., párr. 76).
[12]V., v.g., los manuales militares de Alemania (ibíd., párrs. 18 y 20), Australia (ibíd., párr. 7), Canadá (ibíd., párr. 12), Ecuador (ibíd., párr. 14), España (ibíd., párr. 30) (“prohibición absoluta”), Francia (ibíd., párrs. 16 y 17) (“totalmente prohibidas”), Italia (ibíd., párr. 22), Kenya ( ibíd. , párr. 23) y Sudáfrica ( ibíd. , párr. 29).
[13]V., v.g., la legislación de Alemania (ibíd., párr. 45), Andorra (ibíd., párr. 36), Ecuador (ibíd., párr. 42), Estonia (ibíd., párr. 43) y Yugoslavia (ibíd., párr. 53); v. también la legislación de Italia (ibíd., párr. 46), cuya aplicación no se excluye en tiempo de conflicto armado no internacional.
[14]Colombia, Corte Constitucional, Sentencia n.° C-225/95 (ibíd., párr. 54).
[15]V., v.g., Declaración de La Haya prohibiendo el empleo de las balas que se hinchan o aplastan fácilmente en el cuerpo humano (1899) (citada en vol. II, cap. 20, párr. 3); los manuales militares de Alemania (ibíd., párrs. 57 a 59), Australia (ibíd., párr. 34) (“municiones de punta hueca”), Ecuador (ibíd., párr. 52), Estados Unidos (ibíd., párr. 91), Francia (ibíd., párrs. 55 y 56), Países Bajos (ibíd., párrs. 71 y 72), Rusia (ibíd., párr. 78), Sudáfrica (ibíd., 80) y Yugoslavia (ibíd., párr. 94).
[16] V., v.g., los manuales militares de Alemania (citado en vol. II, cap. 25, párr. 18), Australia (ibíd., párrs. 7 y 8), Estados Unidos (ibíd., párrs. 33 y 35), Israel (ibíd., párr. 21), Nueva Zelandia (ibíd., párr. 26), Países Bajos (ibíd., párr. 25), Reino Unido (ibíd., párrs. 31 y 32), República Dominicana (ibíd., párr. 13) y Sudáfrica (ibíd., párr. 29).
[17] V., v.g., los manuales militares de Alemania (ibíd., párrs. 19 y 20), Bélgica (ibíd., párr. 9), Camerún (ibíd., párr. 10), Canadá (ibíd., párrs. 11 y 12), Ecuador (ibíd., párr. 14), España (ibíd., párr. 30), Estados Unidos (ibíd., párr. 34), Francia (ibíd., párrs. 15 a 17), Italia (ibíd., párr. 22), Kenya (ibíd., párr. 23), Nigeria (ibíd., párr. 27), Países Bajos (ibíd., párr. 24) y Rusia (ibíd., párr. 28).
[18]18 Alemania, Military Manual (ibíd., párr. 19).
[19] Estados Unidos, Department of the Army, Memorandum of Law on Sniper Use of Open-Tip Ammunition (ibíd., párr. 75).