Norma 19. Control durante los ataques 

Norma 19. Las partes en un conflicto deberán hacer todo lo que sea factible para suspender o anular un ataque si se advierte que el objetivo no es militar o si es de prever que el ataque cause incidentalmente muertos o heridos entre la población civil, daños a bienes de carácter civil o ambas cosas, que sean excesivos en relación con la ventaja militar concreta directa y prevista.
Volumen II, capítulo 5, sección E.
La práctica de los Estados establece esta regla como una norma de derecho internacional consuetudinario aplicable tanto en los conflictos armados internacionales como en los no internacionales.
La obligación de hacer todo lo que sea factible para suspender o anular un ataque si se advierte que el objetivo no es militar o si es de prever que el ataque cause incidentalmente daños excesivos se establece en el artículo 57, párrafo 2, apartado b) del Protocolo adicional I, al que no se han hecho reservas pertinentes.[1] Cuando ratificó el Protocolo adicional I, el Reino Unido declaró que esta obligación se aplicaba solamente a “las personas con la autoridad y con la posibilidad práctica de anular o suspender el ataque”.[2]
Numerosos manuales militares expresan esta obligación,[3] que corroboran diversas declaraciones oficiales y la práctica referida,[4] incluidas las de Estados que no son Partes, o no lo eran a la sazón, en el Protocolo adicional I.[5] En octubre de 1973, antes de que se aprobara el Protocolo adicional I, el CICR hizo un llamamiento a las partes en conflicto en Oriente Próximo para que hicieran todo lo que fuese factible para suspender o anular un ataque si se advirtiese que el objetivo no era militar o si fuese de prever que el ataque causase incidentalmente daños excesivos, al que los Estados concernidos (Egipto, Irak, Israel y Siria) respondieron favorablemente.[6]
Si bien el Protocolo adicional II no incluye una referencia explícita a esta norma, se expresa en un instrumento de derecho convencional más reciente aplicable en los conflictos armados no internacionales, concretamente en el Segundo Protocolo de la Convención de La Haya para la protección de los bienes culturales.[7] Esta norma se incluye, además, en otros instrumentos referentes, asimismo, a los conflictos armados no internacionales.[8]
Los manuales militares que son aplicables, o se han aplicado, en conflictos armados no internacionales especifican la obligación de hacer todo lo que sea factible para suspender o anular un ataque si se advierte que el objetivo no es militar o si es de prever que el ataque cause incidentalmente daños excesivos.[9]
La jurisprudencia del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia en la causa Kupreskic proporciona más pruebas de que esta norma es consuetudinaria tanto en los conflictos armados internacionales como en los no internacionales. En su fallo, el Tribunal consideró que esta norma era consuetudinaria porque precisaba y desarrollaba normas generales preexistentes.[10] Cabe, pues, sostener que el principio de distinción (véanse las normas 1 y 7) y el principio de proporcionalidad (véase la norma 14), ambos consuetudinarios en los conflictos armados internacionales y en los no internacionales, exigen necesariamente el respeto de esta norma. La no observancia de esta norma implicaría un ataque contrario a los principios de distinción y proporcionalidad y, por ende, sería ilegal. El Tribunal se basó, asimismo, en el hecho de ningún Estado había impugnado esta norma.[11] En el presente estudio tampoco se encontró ninguna práctica oficial contraria.
[1]Protocolo adicional I (1977), art. 57, párr. 2, apdo. b) (aprobado por 90 votos a favor, ninguno en contra y 4 abstenciones) (ibíd., párr. 367).
[2]Reino Unido, reservas y declaraciones realizadas cuando ratificó el Protocolo adicional I (ibíd., párr. 158).
[3] V., v.g., los manuales militares de (ibíd., párr. 383), Argentina (ibíd., párr. 373), Australia (ibíd., párr. 374 y375), Bélgica (ibíd., párr. 376), Benin (ibíd., párr. 377), Camerún (ibíd., párr. 378), Canadá (ibíd., párr. 379), Colombia (ibíd., 380), Croacia (ibíd., párrs. 381), España (ibíd., párr. 390), Estados Unidos (ibíd., párrs. 395), Francia (ibíd., párr. 382), Hungría (ibíd., párr. 384), Italia (ibíd., párr. 385), Kenya (ibíd., párr. 386), Madagascar (ibíd., párr. 387), Nueva Zelandia (ibíd., párr. 389), Países Bajos (ibíd., párr. 388), Reino Unido (ibíd., párr. 394), Suecia (ibíd., párr. 391), Suiza (ibíd., párr. 392) y Togo (ibíd., párr. 393).
[4]V., v.g., las declaraciones de Estados Unidos (ibíd., párrs. 409 a 411), Indonesia (ibíd., párr. 400), Irak (ibíd., párr. 401), Jordania (ibíd., párr. 403), Países Bajos (ibíd., párr. 405) y Reino Unido (ibíd., párr. 407), así como la práctica referida de Estados Unidos (ibíd., párr. 408), Israel (ibíd., párr. 402), Malaisia (ibíd., párr. 404), Siria (ibíd., párr. 406) y Zimbabwe (ibíd., párr. 412).
[5]V., v.g., los manuales militares de Estados Unidos (ibíd., párr. 395), Kenya (ibíd., párr. 386) y Reino Unido (ibíd., párr. 394); las declaraciones de Estados Unidos (ibíd., párrs. 409 a 411), Indonesia (ibíd., párr. 400), Irak (ibíd., párr. 401) y Reino Unido (ibíd., párr. 407), así como la práctica referida de Estados Unidos (ibíd., párr. 408), Israel (ibíd., párr. 402) y Malaisia (ibíd., párr. 404).
[6]V. CICR, La acción del Comité Internacional en Oriente Próximo (ibíd., párr. 417).
[7]Segundo Protocolo de la Convención de La Haya para la protección de los bienes culturales (1999), art. 7 (ibíd., párr. 368).
[8]V., v.g., Memorandum of Understanding on the Application of IHL between Croatia and the SFRY (1991), párr. 6 (ibíd., párr. 370); Agreement on the Application of IHL between the Parties to the Conflict in Bosnia and Herzegovina (1992), párr. 2.5 (ibíd., párr. 371); Manual de San Remo (1994), párr. 46, apdo. d) (ibíd., párr. 372).
[9]V., v.g., los manuales militares de Alemania (ibíd., párr. 383), Australia (ibíd., párr. 374), Benin (ibíd., párr. 377), Colombia (ibíd., párr. 380), Croacia (ibíd., párr. 381), Italia (ibíd., párr. 385), Kenya (ibíd., párr. 386), Madagascar (ibíd., párr. 387) y Togo (ibíd., párr. 393).
[10]TPIY, Kupreskic case, fallo (ibíd., párr. 416).
[11]TPIY, Kupreskic case, fallo (ibíd., párr. 416).