Norma 18. Evaluación de los efectos de los ataques 

Norma 18. Las partes en conflicto deberán hacer todo lo que sea factible para evaluar si el ataque causará incidentalmente muertos o heridos entre la población civil, daños a bienes de carácter civil o ambas cosas, que sean excesivos en relación con la ventaja militar concreta y directa prevista.
Volumen II, capítulo 5, sección D.
La práctica de los Estados establece esta regla como una norma de derecho internacional consuetudinario aplicable tanto en los conflictos armados internacionales como en los no internacionales.
El deber de hacer todo lo que sea factible para evaluar si el ataque causará incidentalmente daños excesivos se establece en el artículo 57, párrafo 2, apartado a), inciso iii) del Protocolo adicional I, al que no se han hecho reservas pertinentes.[1]
Numerosos manuales militares expresan esta obligación[2], que corroboran diversas declaraciones oficiales y la práctica referida,[3] incluidas las de Estados que no son Partes, o no lo eran a la sazón, en el Protocolo adicional I.[4] En octubre de 1973, antes de que se aprobara el Protocolo adicional I, el CICR hizo un llamamiento a las partes en conflicto en Oriente Próximo para que hicieran todo lo que fuese factible para evaluar si el ataque causaría incidentalmente daños excesivos, al que los Estados concernidos (Egipto, Irak, Israel y Siria) respondieron favorablemente.[5]
Si bien el Protocolo adicional II no incluye una referencia explícita a la obligación de hacer todo lo que sea factible para evaluar si el ataque causará incidentalmente daños excesivos, se expresa en un instrumento de derecho convencional más reciente aplicable en los conflictos armados no internacionales, concretamente en el Segundo Protocolo de la Convención de La Haya para la protección de los bienes culturales.[6] Esta norma se incluye, además, en otros instrumentos referentes, asimismo, a los conflictos armados no internacionales.[7]
La norma según la cual las partes en conflicto deben hacer todo lo que sea factible para evaluar si el ataque causará incidentalmente daños excesivos se enuncia en diversos manuales militares que son aplicables, o se han aplicado, en conflictos armados no internacionales.[8]
La jurisprudencia del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia en la causa Kupreskic proporciona más pruebas de que esta norma es consuetudinaria tanto en los conflictos armados internacionales como en los no internacionales. En su fallo, el Tribunal consideró que esta norma era consuetudinaria porque precisaba y desarrollaba normas generales preexistentes.[9] Cabe, pues, sostener que el principio de proporcionalidad (véase la norma 14), que es consuetudinario en los conflictos armados internacionales y en los no internacionales, exige necesariamente el respeto de esta norma. El Tribunal se basó, asimismo, en el hecho de que ningún Estado había impugnado esta norma.[10] En el presente estudio tampoco se encontró ninguna práctica oficial contraria.
[1]Protocolo adicional I (1977), art. 57, párr. 2, apdo. a), inciso iii) (aprobado por 90 votos a favor, ninguno en contra y 4 abstenciones) (ibíd., párr. 325).
[2]V., v.g., los manuales militares de Alemania (ibíd., párr. 339), Argentina (ibíd., párr. 331), Australia (ibíd., párr. 332), Bélgica (ibíd., párr. 333), Benin (ibíd., párr. 334), Camerún (ibíd., párr. 335), Canadá (ibíd., párr. 336), Ecuador (ibíd., párr. 337), España (ibíd., párr. 344), Estados Unidos (ibíd., párrs. 247 y 348), Francia (ibíd., párr. 338), Israel (ibíd., párr. 340), Nigeria (ibíd., párr. 343), Nueva Zelandia (ibíd., párr. 342), Países Bajos (ibíd., párr. 341), Suecia (ibíd., párr. 345), Togo (ibíd., párr. 346) y Yugoslavia (ibíd., párr. 349).
[3]V., v.g., las declaraciones de Estados Unidos (ibíd., párr. 359), Indonesia (ibíd., párr. 353), Irak (ibíd., párr. 354), Países Bajos (ibíd., párr. 355), Reino Unido (ibíd., párr. 357 y 358), así como la práctica referida de Siria (ibíd., párr. 356) y Zimbabwe (ibíd., párr. 360).
[4] V., v.g., la práctica de Estados Unidos (ibíd., párrs. 347, 348 y 359), Indonesia (ibíd., párr. 353), Irak (ibíd., párr. 354), Israel (ibíd., párr. 340) y Reino Unido (ibíd., párrs. 357 y 358).
[5] V. CICR, La acción del Comité Internacional en Oriente Próximo (ibíd., párr. 365).
[6] Segundo Protocolo de la Convención de La Haya para la protección de los bienes culturales (1999), art. 7 (ibíd., párr. 326).
[7] V., v.g., Memorandum of Understanding on the Application of IHL between Croatia and the SFRY (1991), párr. 6 (ibíd., párr. 328); Agreement on the Application of IHL between the Parties to the Conflict in Bosnia and Herzegovina (1992), párr. 2.5 (ibíd., párr. 329); Manual de San Remo (1994), párr. 46, apdo. d) (ibíd., párr. 330).
[8] V., v.g., los manuales militares de Alemania (ibíd., párr. 339), Benin (ibíd., párr. 334), Ecuador (ibíd., párr. 337), Nigeria (ibíd., párr. 343), Togo (ibíd., párr. 346) y Yugoslavia (ibíd., párr. 349).
[9] TPIY, Kupreskic case, fallo (ibíd., párr. 362).
[10] TPIY, Kupreskic case, fallo (ibíd., párr. 362).