Norma 132. Regreso de las personas desplazadas 

Norma 132. Las personas desplazadas tienen derecho a regresar voluntariamente a su hogar o a su lugar habitual de residencia, tan pronto como dejen de existir las razones que motivaron su desplazamiento.
Volumen II, capítulo 38, sección D.
La práctica de los Estados establece esta regla como una norma de derecho internacional consuetudinario aplicable tanto en los conflictos armados internacionales como en los no internacionales. El derecho a regresar al hogar o lugar de residencia habitual se aplica a las personas que se han desplazado, voluntaria o involuntariamente, a causa del conflicto y a los no nacionales que han sido expulsados legalmente.
El IV Convenio de Ginebra establece que las personas evacuadas deben ser trasladadas de nuevo a su hogar en cuanto cesen las hostilidades en su región.[1] El derecho a regresar voluntariamente se reconoce, en términos generales, en otros tratados, como el Acuerdo de Armisticio de Panmunjom y la Convención que regula los aspectos propios de los problemas de los refugiados en África.[2] La Declaración Universal de Derechos Humanos reconoce que: “Toda persona tiene derecho [...] a regresar a su país”.[3] Según el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos: “Nadie podrá ser arbitrariamente privado del derecho a entrar en su propio país”.[4] Los tratados regionales de derechos humanos contienen una norma similar.[5]
En varios manuales militares se subraya que el desplazamiento debe tener una duración limitada y que debe autorizarse a las personas desplazadas a regresar a su hogar o a su lugar habitual de residencia.[6]
El derecho de los refugiados y los desplazados a regresar está asimismo refrendado por numerosas declaraciones oficiales, en su mayoría relativas a conflictos armados no internacionales, como los de Abjasia (Georgia), Bosnia y Herzegovina, Filipinas y Tayikistán, así como por otros tipos de práctica.[7] Este derecho se reconoce también en varios acuerdos de paz y acuerdos sobre refugiados y personas desplazadas, por ejemplo, en relación con los conflictos de Abjasia (Georgia), Afganistán, Bosnia y Herzegovina, Corea, Croacia, Liberia, Sudán y Tayikistán.[8]
El Consejo de Seguridad, la Asamblea General y la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas han recordado, en muchas ocasiones, el derecho de las personas refugiadas y desplazadas a regresar libremente a su hogar en condiciones de seguridad.[9] Los Principios rectores de los desplazamientos internos estableen que: “Los desplazamientos no tendrán una duración superior a la impuesta por las circunstancias”.[10] Además de la opción de regresar a su lugar de origen o de residencia habitual, los Principios rectores prevén también el derecho de las personas desplazadas a reasentarse voluntariamente en otra parte del país.[11]
No se ha hallado ninguna práctica oficial contraria.
El deber de las autoridades competentes de adoptar medidas para facilitar el regreso voluntario y en condiciones de seguridad de las personas desplazadas se enuncia en la Convención que regula los aspectos propios de los problemas de los refugiados en África y los Principios rectores de los desplazamientos internos.[12] Figura, asimismo, en tratados de paz y otros acuerdos,[13] legislaciones nacionales,[14] declaraciones oficiales y otros tipos de práctica,[15] resoluciones de las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales,[16] así como resoluciones y otros documentos aprobados en conferencias internacionales.[17] El Consejo de Seguridad y la Asamblea General de las Naciones Unidas, en particular, han solicitado, en numerosas ocasiones, a las partes en los conflictos armados, tanto internacionales como no internacionales, que facilitasen el regreso voluntario y en condiciones de seguridad de las personas desplazadas, así como su reintegración.[18] El Secretario General de las Naciones Unidas y su Representante Especial para los desplazados internos han indicado en sus informes las medidas tomadas o que deberían tomarse en el contexto de diversos conflictos a fin de cumplir la obligación de facilitar el regreso voluntario y en condiciones de seguridad de las personas desplazadas, así como su reintegración.[19]
Algunos ejemplos de medidas adoptadas para facilitar el regreso voluntario y en condiciones de seguridad, así como la reintegración, de las personas desplazadas son: medidas para garantizar un regreso en condiciones de seguridad, en particular la desactivación de las minas; la prestación de asistencia para cubrir las necesidades básicas (alojamiento, alimentos, agua y atención médica); el suministro de herramientas de construcción, artículos para el hogar y aperos de labranza, semillas y abonos; y la reconstrucción de las escuelas y la rehabilitación de los programas de formación y del sistema educativo. Se han hallado varios casos en los que se permitió a las personas desplazadas (o a sus representantes) visitar la zona antes del regreso definitivo para evaluar la situación por lo que respecta a las condiciones de seguridad y materiales.[20] La práctica indica, asimismo, que las amnistías son una medida adecuada para facilitar el regreso, ya que garantizan que no se incoará ningún procedimiento penal por actos como la insumisión o la deserción, excluidos los crímenes de guerra y de lesa humanidad (véase la norma 159), contra las personas que regresen.[21]
Aunque la prohibición de hacer distinciones de índole desfavorable se aplica a las personas desplazadas en todas las circunstancias (véase la norma 88), existe también práctica específica que subraya la importancia de que los repatriados no sufran discriminaciones. Por lo tanto, todas las normas de derecho internacional humanitario que protegen a las personas civiles se aplican por igual a los civiles desplazados que han regresado a su lugar de origen.[22] Este principio se ha reconocido, asimismo, en varios tratados y otros instrumentos,[23] legislaciones nacionales y declaraciones oficiales,[24] así como en la práctica de las Naciones Unidas y las conferencias internacionales,[25] con respecto a los conflictos de América Central, Afganistán, Colombia, Georgia, Liberia, Mozambique y la antigua Yugoslavia.
[1]IV Convenio de Ginebra (1949), art. 49, segundo párrafo (ibíd., párr. 682).
[2]Acuerdo de Armisticio de Panmunjom (1953) (ibíd., párr. 683), art. III, párr. 59), apdos. a) y b); Convención de la OUA que regula los aspectos propios de los problemas de los refugiados en África (1969), art. 5, párr. 1 (ibíd., párr. 686).
[3]Declaración Universal de Derechos Humanos (1948), art. 13, párr. 2 (ibíd., párr. 692).
[4]Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1966), art. 12, párr. 4 (ibíd., párr. 685).
[5]V. Protocolo n.° 4 del Convenio Europeo de Derechos Humanos (1963), art. 3 (ibíd., párr. 684); Convención Americana sobre Derechos Humanos (1969), art. 22, párr. 5 (ibíd., párr. 687); Carta Africana sobre los Derechos Humanos y de los Pueblos (1981), art. 12, párr. 2 (ibíd., párr. 688).
[6]V., v.g., los manuales militares de Argentina (ibíd., párr. 699), Croacia (ibíd., párr. 700), España (ibíd., párr. 705), Estados Unidos (ibíd., párr. 707), Filipinas (ibíd., párr. 704), Hungría (ibíd., párr. 701), Kenya (ibíd., párr. 702), Madagascar (ibíd., párr. 703) y Reino Unido (ibíd., párr. 706).
[7]V., v.g., las declaraciones de Angola (ibíd., párr. 716), Brasil (ibíd., párr. 717), Egipto (ibíd., párr. 720), Estados Unidos (ibíd., párr. 733), Francia (ibíd., párr. 721), Georgia (ibíd., párr. 723), Honduras (ibíd., párr. 724), Indonesia (ibíd., párr. 725), Italia (ibíd., párr. 726), Nigeria (ibíd., párr. 728), Nueva Zelandia (ibíd., párr. 727), Reino Unido (ibíd., párr. 732), República Checa (ibíd., párr. 719), Rusia (ibíd., párr. 730) y Túnez (ibíd., párr. 731), la práctica de Filipinas (ibíd., párr. 729), así como la práctica referida de Francia (ibíd., párr. 722).
[8]V. Acuerdo cuatripartito sobre el regreso voluntario de los refugiados y las personas desplazadas (1994), párr. 5 (ibíd., párr. 788); Acuerdo de Paz Afgano (1993), párr. 6 (ibíd., párr. 798); Acuerdo relativo a los refugiados y las personas desplazadas adjunto a los acuerdos de Dayton (1995), art. 1 (1995) (ibíd., párr. 789); Agreement on the Normalisation of Relations between Croatia and the FRY, art. 7 (ibíd., párr. 790); Acuerdo de Armisticio de Panmunjom (1953), art. III, párr. 59), apdos. a) y b) (ibíd., párr. 786); Cotonou Agreement on Liberia (1993), art. 18, párr. 1 (ibíd., párr. 796); Sudan Peace Agreement (1997), capítulo 4, párr. 3, apdo. a), y capítulo 5, párr. 2 (ibíd., párr. 696); Protocol on Tajik Refugees (1997), párr. 1 (ibíd., párr. 695).
[9]V. Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Res. 361 (ibíd., párr. 734), Res. 726 (ibíd., párr. 735), Res. 779 y 820 A (ibíd., párr. 736), Res. 859 (ibíd., párr. 737), Res. 874 (ibíd., párr. 738), Res. 896 y 906 (ibíd., párr. 739), Res. 947 (ibíd., párr. 740), Res. 993 (ibíd. , párr. 739), Res. 999 (ibíd., párr. 741), Res. 1036 (ibíd., párr. 739), Res. 1078 (ibíd., párr. 742), Res. 1096 (ibíd., párr. 739), Res. 1124 (ibíd., párr. 739), Res. 1187 (ibíd., párr. 743), Res. 1199 y 1203 (ibíd., párr. 744), Res. 1225 (ibíd., párr. 739), Res. 1239 y 1244 (ibíd., párr. 744), Res. 1272 (ibíd., párr. 745); Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Declaraciones del Presidente (ibíd., párrs. 746 a 750); Asamblea General de las Naciones Unidas, Res. 48/116 (ibíd., párr. 751), Res. 49/10 y 50/193 (ibíd., párr. 752), Res. 53/164 y 54/183 (ibíd., párr. 753); Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Res. 1992/S-2/1 (ibíd., párr. 756), Res. 1994/59 (ibíd., párr. 754), Res. 1994/75, 1995/89 y 1996/71 (ibíd., párr. 756), Res. 1997/2 (ibíd., párr. 755), Res. 1998/79 (ibíd., párr. 756) y Res. 1999/S-4/1 (ibíd., párr. 757).
[10]Principios rectores de los desplazamientos internos (1998), Principio 6, párr. 3 (ibíd., párr. 697).
[11]Principios rectores de los desplazamientos internos (1998), Principio 28, párr. 1 (ibíd., párr. 800).
[12] Convención de la OUA que regula los aspectos propios de los problemas de los refugiados en África (1969), art. V (ibíd., párr. 787); Principios rectores de los desplazamientos internos (1998), Principio 28 (ibíd., párr. 800).
[13] V., v.g., Acuerdo de Armisticio de Panmunjom (1953), art. III, párr. 59), apdo. d), inciso 1) (ibíd., párr. 786); Acuerdo cuatripartito sobre el regreso voluntario de los refugiados y las personas desplazadas (1994), párr. 5 (ibíd., párr. 788); Acuerdo relativo a los refugiados y las personas desplazadas adjunto a los acuerdos de Dayton (1995), arts. I y II (ibíd., párr. 789); Agreement on the Normalisation of Relations between Croatia and the FRY, art. 7 (ibíd., párr. 790); Acuerdo del Grupo de Trabajo Mixto sobre los Procedimientos Operacionales para el Retorno (1997) (ibíd., párr. 791); Memorandum of Understanding between Irak and the UN (1991), párrs. 2 y 3 (ibíd., párr. 793); Joint Declaration by the Presidents of the FRY and Croatia (septiembre de 1992), párr. 2 (ibíd., párr. 794); Joint Declaration by the Presidents of the FRY and Croatia (octubre de 1992), párr. 3 (ibíd., párr. 795); Cotonou Agreement on Liberia (1993), art. 18, párr. 1 (ibíd., párr. 796); Arusha Peace Accords (1993), art. 23(D) (ibíd., párr. 797); Arusha Protocol on Displaced Persons (1993), arts. 36 y 42 (ibíd., párr. 797); Acuerdo de Paz Afgano (1993), párr. 6 (ibíd., párr. 798); Sudan Peace Agreement (1997), capítulo 4, párr. 6, apdo. iii), inciso 1) (ibíd., párr. 799); Plan de acción de El Cairo, párr. 70 (ibíd., párr. 801).
[14] V., v.g., la legislación de Angola (ibíd., párr. 803), Colombia (ibíd., párr. 804) y Etiopía (ibíd., párr. 805).
[15] V., v.g., las declaraciones de Afganistán (ibíd., párr. 807) y Rwanda (ibíd., párr. 811), así como la práctica de Filipinas (ibíd., párr. 810), Perú (ibíd., párr. 809) y Turquía (ibíd., párr. 812).
[16] V., v.g., Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Res. 1996/71 (ibíd., párr. 835), Res. 1999/10 (ibíd., párr. 836) y Res. 2001/18 (ibíd., párr. 837); Consejo de Europa, Asamblea Parlamentaria, Rec. 1376, 1384 y 1385 (ibíd., párr. 853); OUA, Consejo de Ministros, Res. 1589 y 1653 (LXIV) y Decision 362 (ibíd., párr. 854); OSCE, Conferencia Internacional sobre Derechos Humanos celebrada en Prístina (Kosovo), Declaración Final (ibíd., párr. 855).
[17] V., v.g., XXI Conferencia Internacional de la Cruz Roja, Res. X (ibíd., párr. 856); XX Conferencia Internacional de la Cruz Roja, Res. III (ibíd., párr. 857); Conferencia Internacional sobre Refugiados Centroamericanos (CIREFCA), Declaración y Plan de Acción Concertado (ibíd., párr. 858); Unión Interparlamentaria, Resolución sobre el apoyo a las recientes iniciativas internacionales adoptadas para detener la violencia y poner fin a las violaciones de los derechos humanos en Bosnia y Herzegovina, adoptada por la 88a Conferencia Interparlamentaria (ibíd., párr. 859); 89a Conferencia Interparlamentaria, Resolución sobre la necesidad de actuar con urgencia en la Antigua Yugoslavia, adoptada por la 89a Conferencia Interparlamentaria (ibíd., párr. 860); Conferencia sobre la Aplicación del Acuerdo de Paz en Bosnia y Herzegovina, Conclusiones del Presidente (ibíd., párr. 861); XXVII Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, Res. 1 (aprobado por consenso) (ibíd., párr. 862).
[18] V., v.g., Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Res. 876 (ibíd., párr. 814), Res. 882 y 898 (ibíd., párr. 815), Res. 1009 (ibíd., párr. 816), Res. 1034 (ibíd., párr. 817), Res. 1075 (ibíd., párr. 818), Res. 1088 (ibíd., párr. 819), Res. 1120 (ibíd., párr. 820), Res. 1124 (ibíd., párr. 821), Res. 1199 y 1203 (ibíd., párr. 822) y Res. 1272 (ibíd., párr. 823); Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Declaraciones del Presidente (ibíd., párrs. 824 a 827); Asamblea General de las Naciones Unidas, Res. 46/136 (ibíd., párr. 828), Res. 48/116 (ibíd., párr. 829), Res. 49/206 (ibíd., párr. 830), Res. 50/193 (ibíd., párr. 831), Res. 53/164 (ibíd., párr. 832), Res. 54/183 (ibíd., párr. 833) y Res. 55/116 (ibíd., párr. 834).
[19]V., v.g., Secretario General de las Naciones Unidas, Informe sobre Camboya (ibíd., párr. 842), Informe relativo a la situación en Tayikistán (ibíd., párr. 843) e Informe relativo a la situación en Abjasia, Georgia (ibíd., párr. 844); Representante del Secretario General encargado de la cuestión de los desplazados internos, Informe sobre la visita del Representante a Mozambique (ibíd., párr. 845).
[20]V., v.g., Acuerdo cuatripartito sobre el regreso voluntario de los refugiados y las personas desplazadas (1994), párr. 10 (ibíd., párr. 867); ACNUR, Comité Ejecutivo, Conclusión n.° 18 (XXXI): Repatriación voluntaria (ibíd., párr. 870); Secretario General de las Naciones Unidas, nuevos informes presentados en cumplimiento de las resoluciones 743 y 762 del Consejo de Seguridad (ibíd., párr. 871); Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Informe del Relator especial sobre la situación de los derechos humanos en la ex Yugoslavia (ibíd., párr. 873); Representante del Secretario General encargado de la cuestión de los desplazados internos, Informe sobre la visita del Representante a Mozambique (ibíd., párr. 874); Conferencia sobre la Aplicación del Acuerdo de Paz en Bosnia y Herzegovina, Conclusiones del Presidente (ibíd., párr. 876).
[21]V., v.g., Acuerdo cuatripartito sobre el regreso voluntario de los refugiados y las personas desplazadas (1994), párr. 3, apdo. c) (ibíd., párr. 880); Acuerdo relativo a los refugiados y las personas desplazadas adjunto a los acuerdos de Dayton (1995) (ibíd., párr. 881); Protocol on Tajik Refugees (1997) 2 (ibíd., párr. 882); Secretario General de las Naciones Unidas, Nuevo informe sobre la situación de los derechos humanos en Croacia presentado en cumplimiento de la Resolución 1019 (1995) del Consejo de Seguridad (ibíd., párr. 884); Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Declaración ante la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ibíd., párr. 885); Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Informe periódico presentado por la Relatora Especial sobre la situación de los derechos humanos en el territorio de la ex Yugoslavia (ibíd., párr. 886); Consejo de Europa, Asamblea Parlamentaria, Rec. 1385 (ibíd., párrs. 887).
[22]Convención de la OUA que regula los aspectos propios de los problemas de los refugiados en África (1969), art. 5 (ibíd., párr. 892); Principios rectores de los desplazamientos internos (1998), Principio 29, párr. 1 (ibíd., párr. 899); ACNUR, Comité Ejecutivo, Conclusión n.° 18 (XXXI): Repatriación voluntaria (ibíd., párr. 906).
[23]V., v.g., Acuerdo cuatripartito sobre el regreso voluntario de los refugiados y las personas desplazadas (1994), párr. 3, apdo. a) (ibíd., párr. 893); Cotonou Agreement on Liberia (1993), art. 18, párr. 2 (ibíd., párr. 898); Acuerdo General de Paz para Mozambique (1992) (ibíd., párr. 897); Acuerdo relativo a los refugiados y las personas desplazadas adjunto a los acuerdos de Dayton (1995), arts. I y II (ibíd., párr. 894); Agreement of the Joint Working Group on Operational Procedures of Return (ibíd., párr. 895); Sarajevo Declaration on Humanitarian Treatment of Displaced Persons (ibíd., párr. 896).
[24]V., v.g., Colombia, Ley 387, de 1997, para la protección de los desplazados internos (ibíd., párr. 901); Afganistán, cartas dirigidas al Secretario General de las Naciones Unidas y al Presidente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ibíd., párr. 903).
[25]V., v.g., Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Declaración del Presidente (ibíd., párr. 905); Secretario General de las Naciones Unidas, Nuevo informe sobre la situación de los derechos humanos en Croacia (ibíd., párr. 907); Conferencia Internacional sobre Refugiados Centroamericanos (CIREFCA), Plan de Acción Concertado (ibíd., párr. 910).