Norma 124. El acceso del CICR a las personas privadas de libertad.

Norma 124.A. En los conflictos armados internacionales, se facilitará al CICR el acceso, con regularidad, a todas las personas privadas de libertad, a fin de verificar las condiciones de detención y de restablecer el contacto entre esas personas y sus familiares.B. En los conflictos armados no internacionales, el CICR puede ofrecer sus servicios a las partes en conflicto para visitar a todas las personas privadas de libertad por razones relacionadas con el conflicto, a fin de verificar las condiciones de detención y de restablecer el contacto entre esas personas y sus familiares.
Volumen II, capítulo 37, sección G.
La práctica de los Estados establece estas reglas como normas de derecho internacional consuetudinario aplicables en los conflictos armados internacionales y no internacionales respectivamente.
El derecho del CICR a visitar a personas detenidas en conflictos armados internacionales se establece en los Convenios de Ginebra III y IV.[1] Según se establece, el CICR tiene plena libertad para seleccionar los lugares que quiere visitar y ha de poder entrevistarse con los detenidos sin testigos. No pueden restringirse ni la duración ni la frecuencia de las visitas. Sin embargo, según el III Convenio de Ginebra, pueden denegarse las visitas por razones de necesidad militar imperiosa, pero sólo como medida excepcional y temporal.[2] El derecho del CICR a visitar a las personas privadas de libertad se reconoce también en otros tratados e instrumentos.[3]
En muchos manuales militares se reconoce el derecho del CICR a visitar a las personas detenidas.[4] Corroboran este derecho diversas declaraciones oficiales y otros tipos de práctica.[5] Lo confirman, asimismo, las numerosas visitas a prisioneros de guerra, internados civiles y detenidos por razones de seguridad realizadas con regularidad por el CICR en países afectados por conflictos armados internacionales en todo el mundo.
En 1981, en una resolución sobre actividades humanitarias del CICR en favor de las víctimas de los conflictos armados, la XXIV Conferencia Internacional de la Cruz Roja deploró el hecho de que “se niegue al CICR el acceso a los combatientes capturados y a las personas civiles detenidas en los conflictos armados del Sahara Occidental, de Ogaden y, más recientemente, de Afganistán”.[6]
No existe ninguna disposición específica en los tratados en la que se exija el acceso del CICR a las personas detenidas en los conflictos armados no internacionales. Sin embargo, sobre la base del artículo 3 común a los Convenios de Ginebra, el CICR puede “ofrecer sus servicios” a las partes en conflicto.[7] Según los Estatutos del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, aprobados por consenso en 1986 por la XXV Conferencia Internacional de la Cruz Roja, el cometido del CICR es:
hacer siempre lo posible, como institución neutral, cuya actividad humanitaria se despliega especialmente en casos de conflicto armado —internacionales o de otra índole— o de disturbios internos, por lograr la protección y la asistencia a las víctimas militares y civiles.[8]
Por ese motivo, el CICR solicita sistemáticamente el acceso a las personas privadas de libertad en relación con los conflictos armados no internacionales, y suele obtenerlo, por ejemplo, en relación con los conflictos de Afganistán, Argelia, Chechenia, El Salvador, Nicaragua, Nigeria, Rwanda y Yemen.[9] Las condiciones suelen fijarse mediante acuerdos oficiales, como los concluidos en el contexto de los conflictos en la antigua Yugoslavia y el Protocolo de Ashgabat para el intercambio de prisioneros en Tayikistán.[10] Existen también muchos ejemplos de grupos armados de oposición y entidades separatistas que han autorizado el acceso del CICR a las personas detenidas.[11]
El Consejo de Seguridad, la Asamblea General y la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, así como el Parlamento Europeo y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, han solicitado el acceso del CICR a los detenidos en el contexto de varios conflictos armados no internacionales, en particular en Afganistán, Chechenia, Rwanda, Tayikistán y la antigua Yugoslavia.[12] En 1995, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas condenó “en los términos más enérgicos posibles” el hecho de que los serbios de Bosnia no hubieran cumplido su compromiso con respecto al acceso a los detenidos.[13]
En una resolución aprobada en 1986, la XXV Conferencia Internacional de la Cruz Roja pidió a las partes en los conflictos armados que autorizasen “al CICR a tener acceso, con regularidad, a todos los prisioneros en los conflictos armados comprendidos en el derecho internacional humanitario”.[14]
El propósito de las visitas del CICR es promover el cumplimiento de las normas vigentes de derecho internacional consuetudinario, entre otras cosas mediante la prevención de las desapariciones forzadas, las ejecuciones extrajudiciales, la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, la supervisión de las condiciones de detención y el restablecimiento de los contactos familiares por medio del intercambio de mensajes de Cruz Roja.
Por consiguiente, se puede llegar a la conclusión de que todo ofrecimiento del CICR para visitar a las personas privadas de libertad en el contexto de un conflicto armado no internacional debe ser examinado de buena fe y no puede denegarse arbitrariamente.[15]
Cuando se le autoriza a visitar a los detenidos, el CICR realiza las visitas ateniéndose a una serie de principios operacionales establecidos. Las normas y condiciones estándar que guían las visitas del CICR incluyen las siguientes:
• el acceso a todas las personas privadas de libertad por razones relacionadas con el conflicto armado, en todas las etapas de su detención, y en todos los lugares de reclusión;
• la posibilidad de hablar libremente y en privado con los detenidos de su elección;
• la posibilidad de registrar la identidad de las personas privadas de libertad;
• la posibilidad de repetir las visitas con regularidad;
• la autorización de informar a los familiares de la detención de su pariente y de facilitar el intercambio de noticias entre las personas privadas de libertad y sus familiares cuando proceda.[16]
Estos principios operacionales son el resultado de una larga práctica del CICR en este ámbito y tienen por finalidad alcanzar los objetivos humanitarios de esas visitas. El CICR considera estos principios como condiciones esenciales para sus visitas tanto en los conflictos armados internacionales (para los que algunas de estas condiciones se expresan explícitamente en los Convenios de Ginebra) y los conflictos armados no internacionales.
[1]III Convenio de Ginebra (1949), art. 126 (ibíd., párr. 351); IV Convenio de Ginebra (1949), art. 76, sexto párrafo, y art. 143 (ibíd., párr. 351).
[2]III Convenio de Ginebra (1949), art. 126 (ibíd., párr. 351).
[3]Acuerdo sobre los aspectos militares del arreglo de paz adjunto a los acuerdos de Dayton (1995), art. IX (ibíd., párr. 356); Boletín del Secretario General de las Naciones Unidas, sección 8, apdo. g) (ibíd., párr. 365).
[4]V., v.g., los manuales militares de Argentina (ibíd., párr. 366), Bélgica (ibíd., párr. 367), Benin (ibíd., párr. 368), Canadá (ibíd., párr. 369), Ecuador (ibíd., párr. 370), El Salvador (ibíd., párr. 371), España (ibíd., párr. 375), Estados Unidos (ibíd., párrs. 380, 382 y 383), Israel (ibíd., párr. 372), Madagascar (ibíd., párr. 373), Nueva Zelandia (ibíd., párr. 374), Reino Unido (ibíd., párrs. 379 y 381), Suecia (ibíd., párr. 376), Suiza (ibíd., párr. 377) y Togo (ibíd., párr. 378).
[5]V., v.g., las declaraciones de Estados Unidos (ibíd., párrs. 399 a 401) y Reino Unido (ibíd., párr. 397), la práctica de Estados Unidos (ibíd., párrs. 400 y 401) y Reino Unido (ibíd., párrs. 397 y 398), así como la práctica referida de Líbano (ibíd., párr. 393).
[6]XXIV Conferencia Internacional de la Cruz Roja, Res. IV (ibíd., párr. 435); v. también XXI Conferencia Internacional de la Cruz Roja, Res. IX y XXII Conferencia Internacional de la Cruz Roja, Res. I.
[7]Convenios de Ginebra (1949), art. 3 común (citado en vol. II, cap. 37, párr. 354).
[8]Estatutos del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (1986), art. 5, párr. 2 (ibíd., párr. 358).
[9]V., v.g., la práctica de El Salvador (ibíd., párr. 390), Rusia (ibíd., párr. 395) y Rwanda ( ibíd., párr. 396), así como la práctica referida de Afganistán (ibíd., párr. 388) y Yemen (ibíd., párr. 403); v. también François Bugnion, The International Committee of the Red Cross and the Protection of War Victims, CICR, Ginebra, 2003, pp. 632 a 759 (en que se describen ejemplos de los conflictos de Argelia, El Salvador, Nicaragua y Nigeria, entre otros).
[10]Agreement between the Government of Greece and the ICRC (1969) (citado en vol. II, cap. 37, párr. 357); Agreement between Croatia and the SFRY on the Exchange of Prisoners (1991), párr. 4 (ibíd., párr. 360); Agreement n.° 3 on the ICRC Plan of Action between the Parties to the Conflict in Bosnia and Herzegovina (1992), sección IV (ibíd., párr. 361); Agreement between the Parties to the Conflict in Bosnia and Herzegovina on the Release and Transfer of Prisoners (1992), art. 8 (ibíd., párr. 362); Agreement on the Application of International Humanitarian Law between the Parties to the Conflict in Bosnia and Herzegovina (1992), párr. 2.4 ( ibíd., párr. 363); Ashgabat Protocol on Prisoner Exchange in Tajikistan (1996), párr. 5 (ibíd., párr. 364).
[11]V., v.g., la práctica referida de los grupos armados de oposición y las entidades separatistas (ibíd., párrs. 452 a 465).
[12]V., v.g., Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Res. 770 y 771 (ibíd., párr. 411), Res. 968 (ibíd., párr. 412), Res. 1009 (ibíd., párr. 413), Res. 1010 (ibíd., párr. 414) y Res. 1019 y 1034 (ibíd., párr. 415); Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Declaración del Presidente (ibíd., párr. 416); Asamblea General de las Naciones Unidas, Res. 46/242 (ibíd., párr. 418); Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Res. 1998/70 (ibíd., párr. 419); Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Declaración del Presidente (ibíd., párr. 420); Parlamento Europeo, resolución sobre las violaciones de los derechos humanos y el derecho humanitario en Chechenia (ibíd., párr. 428); OSCE, Consejo Permanente, Resolución sobre Chechenia (ibíd., párr. 431).
[13] Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Res. 1019 (ibíd., párr. 415).
[14] XXV Conferencia Internacional de la Cruz Roja, Res. I (ibíd., párr. 436).
[15] V. también Yves Sandoz, “Le droit d'initiative du Comité international de la Croix-Rouge”, German Yearbook of International Law, vol. 22, 1979, pp. 352 a 373.
[16] V. la práctica del CICR (citada en vol. II, cap. 37, párr. 441).