Norma 120. Locales de detención de los niños privados de libertad 

Norma 120. Los niños privados de libertad serán alojados en locales separados de los ocupados por los adultos, excepto cuando estén recluidos con su familia como unidad familiar.
Volumen II, capítulo 37, sección C.
La práctica de los Estados establece esta regla como una norma de derecho internacional consuetudinario aplicable tanto en los conflictos armados internacionales como en los no internacionales.
El IV Convenio de Ginebra establece que los niños internados deben alojarse junto con sus padres, excepto cuando se requiera una separación temporal por razones de empleo o salud, o para aplicar sanciones penales o disciplinarias.[1] Esta norma figura en el Protocolo adicional I.[2] La Convención sobre los Derechos del Niño, que ha sido ratificada prácticamente por todos los países, contiene esta exigencia.[3] Además, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos solicita que los menores detenidos estén separados de los adultos.[4]
Varios manuales militares expresan la obligación de separar a los niños de los adultos detenidos, excepto cuando estén alojados con su familia.[5] Esta obligación se incluye en la legislación de diversos países.[6]
La exigencia de que los adultos y los menores detenidos estén alojados por separado se establece en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y en la Convención sobre los Derechos del Niño, la cual ha sido ratificada por casi todos los países del mundo.[7] Además, figura en muchos otros instrumentos referentes, asimismo, a los conflictos armados no internacionales.[8]
Algunos manuales militares aplicables en los conflictos armados no internacionales contienen esta norma.[9] En la legislación y otros tipos de normativa de diversos países se exige que se respete esta norma.[10] En 1993, Filipinas y Perú informaron al Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas de que exigían que los menores detenidos estuvieran separados de los adultos.[11]
No se ha hallado ninguna práctica oficial contraria en relación con conflictos armados internacionales o no internacionales.
Como indica esta norma, los niños sólo deben estar separados de los adultos en la medida en que no se vulnere el derecho de las familias a estar reunidas. En el Protocolo adicional I, el Boletín del Secretario General de las Naciones Unidas sobre la observancia del derecho internacional humanitario por las fuerzas de las Naciones Unidas y las Reglas para la protección de los menores privados de la libertad se expresa esta excepción indicando que debe mantenerse juntos a los miembros de una misma familia.[12] Sin embargo, en la Convención sobre los Derechos del Niño, la excepción se formula en términos de lo que requiere “el interés superior del niño”.[13]
Cuando ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño, Australia se reservó el derecho a no tener a los niños detenidos en locales separados cuando no fuese conforme con “la obligación de que los niños [pudieran] mantener contactos con sus familias”.[14] Canadá, Nueva Zelandia y el Reino Unido hicieron declaraciones similares cuando ratificaron la Convención (incluyendo una excepción cuando la separación no fuese “apropiada” o el hecho de estar juntos fuese “mutuamente beneficioso”).[15]
La obligación de respetar la vida familiar (véase la norma 105) corrobora la norma que estipula que los miembros de una misma familia deben estar alojados juntos.
La práctica reunida no coincide en el límite de edad del concepto de “niño” por lo que atañe a esta norma. El Protocolo adicional I deja abierta la cuestión, pero sugiere que 15 años es el mínimo absoluto.[16] Según la Convención sobre los Derechos del Niño, se entiende por niño “todo ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo que, en virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad”.[17] Esta divergencia se refleja también en las legislaciones nacionales, por ejemplo, en el decreto sobre prisiones de Rwanda se ordena que los prisioneros menores de 18 años estén separados, mientras que en la ley de Prisiones de Pakistán se exige que estén separados los prisioneros menores de 21 años.[18]
[1]IV Convenio de Ginebra (1949), art. 82, segundo párrafo (citado en vol. II, cap. 37, párr. 146).
[2]Protocolo adicional I (1977), art. 77, párr. 4 (aprobado por consenso) (ibíd., párr. 148).
[3]Convención sobre los Derechos del Niño (1989), art. 37, apdo. c) (ibíd., párr. 149).
[4]Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1966), art. 10 (ibíd., párr. 147).
[5]V., v.g., los manuales militares de Alemania (ibíd., párr. 169), Argentina (ibíd., párrs. 164 y 165), Australia (ibíd., párr. 166), Camerún (ibíd., párr. 167), Canadá (ibíd., párr. 168), España (ibíd., párr. 170), Estados Unidos (ibíd., párr. 172) y Reino Unido (ibíd., párr. 171).
[6]V., v.g., la legislación de Bangladesh (ibíd., párr. 173), Filipinas (ibíd., párr. 178), Irlanda (ibíd., párr. 174), Nicaragua (ibíd., párr. 175), Noruega (ibíd., párr. 176), Pakistán (ibíd., párr. 177) y Rwanda (ibíd., párrs. 179).
[7]Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1966), art. 10 (ibíd., párr. 147); Convención sobre los Derechos del Niño (1989), art. 37, apdo. c) (ibíd., párr. 149).
[8]V., v.g., Reglas mínimas para el tratamiento de los reclusos (1955), Regla 8, apdo. d) (ibíd., párr. 156); Reglas mínimas de las Naciones Unidas para la administración de la justicia de menores, Regla 13.4 (ibíd., párr. 158); Reglas para la protección de los menores privados de la libertad (1990), Regla 29 (ibíd., párr. 159); Memorandum of Understanding on the Application of International Humanitarian Law between Croatia and the SFRY (1991), párr. 4 (ibíd., párr. 160); Agreement on the Application of International Humanitarian Law between the Parties to the Conflict in Bosnia and Herzegovina (1992), párr. 2.3 (ibíd., párr. 161); Boletín del Secretario General de las Naciones Unidas, sección 8, apdo. f) (ibíd., párr. 163).
[9]V., v.g., los manuales militares de Alemania (ibíd., párr. 169), Argentina (ibíd. , párr. 165) y Canadá (ibíd. , párr. 168).
[10]V., v.g., la legislación de Filipinas (ibíd., párr. 178), Nicaragua (ibíd., párr. 175), Pakistán (ibíd., párr. 177) y Rwanda (ibíd., párr. 179) y la práctica de Malaisia (ibíd., párr. 182).
[11]Perú, declaración ante el Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas (ibíd., párr. 183); Filipinas, Informe Inicial al Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas (ibíd., párr. 184).
[12]Protocolo adicional I (1977), art. 77, párr. 4 (aprobado por consenso) (ibíd., párr. 148); Boletín del Secretario General de las Naciones Unidas, sección 8, apdo. f) (ibíd., párr. 163); Reglas para la protección de los menores privados de la libertad (1990), Regla 29 (ibíd., párr. 159).
[13]Convención sobre los Derechos del Niño (1989), art. 37, apdo. c) (ibíd., párr. 149).
[14]Australia, reserva realizada cuando ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño (ibíd., párr. 150).
[15] Canadá, reserva realizada cuando ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño (ibíd., párr. 151); Nueva Zelandia, reservas y declaraciones realizadas cuando ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño (ibíd., párr. 154); Reino Unido, reservas y declaraciones realizadas cuando ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño (ibíd., párr. 155).
[16] Protocolo adicional I (1977), art. 77, párr. 2 (aprobado por consenso) (citado en vol. II, cap. 39, párr. 379).
[17] Convención sobre los Derechos del Niño (1989), art. 1.
[18]Rwanda, Prison Order (citada en vol. II, cap. 37, párr. 179); Pakistán, Prisons Act (ibíd., párr. 177).