Norma 112. Búsqueda y rescate de las personas fallecidas 

Norma 112. Cuando las circunstancias lo permitan, y en particular después de un combate, las partes en conflicto tomarán sin demora todas las medidas posibles para buscar, recoger y evacuar a los muertos sin distinción desfavorable alguna.
Volumen II, capítulo 35, sección A.
La práctica de los Estados establece esta regla como una norma de derecho internacional consuetudinario aplicable tanto en los conflictos armados internacionales como en los no internacionales.
El deber de buscar a los muertos en los conflictos armados internacionales se codificó por primera vez en el Convenio de Ginebra de 1929 para el mejoramiento de la suerte de los militares heridos en los ejércitos de campaña.[1] Actualmente, esta norma está codificada en los Convenios de Ginebra de 1949.[2]
Muchos manuales militares señalan el deber de buscar y recoger a los muertos.[3] En el asunto Jenin, en 2002, el Tribunal Supremo de Israel declaró que la localización de los muertos era “una acción humanitaria de máxima importancia”.[4]
En el contexto de un conflicto armado no internacional, el deber de buscar a los muertos se establece en el Protocolo adicional II.[5] Además, esta norma figura en otros instrumentos referentes, asimismo, a los conflictos armados no internacionales.[6]
En varios manuales militares que son aplicables, o se han aplicado, en conflictos armados no internacionales se expresa el deber de buscar y recoger a los muertos.[7]
El respeto de esta norma es una conditio sine qua non del respeto de las normas siguientes de este capítulo, que exigen la devolución de los restos mortales, un entierro digno y la identificación de los cadáveres. Además, gran parte de la práctica relativa a la búsqueda y recogida de los heridos, los enfermos y los náufragos (véase la práctica relacionada con la norma 109) es también pertinente para esta norma ya que, en la primera fase tras un combate, se buscará y recogerá a los muertos junto con los heridos y los enfermos. En el suplemento anotado del manual de la Marina de los Estados Unidos, por ejemplo, se reconoce que la obligación de buscar y recoger a los heridos, los enfermos y los náufragos “comprende también a los muertos”.[8]
No se ha hallado ninguna práctica oficial contraria en relación con conflictos armados internacionales o no internacionales.
La obligación de buscar y recoger a los muertos es una obligación de conducta. Cada una de las partes en el conflicto debe adoptar todas las medidas posibles para buscar y recoger a los muertos. Ello incluye permitir que las organizaciones humanitarias busquen y recojan a los muertos. La práctica muestra que diversas organizaciones humanitarias, incluido el CICR, han participado en la búsqueda y la recogida de los muertos.[9] Está claro que, en la práctica, esas organizaciones necesitan el permiso de la parte que controla una zona determinada para llevar a cabo esas actividades de búsqueda y recogida, pero ese permiso no puede ser denegado arbitrariamente (véase, asimismo, el comentario de la norma 55).
Además, en el Protocolo adicional I se reconoce la posibilidad de pedir a la población civil que ayude a buscar y recoger a los muertos.[10] Varios manuales militares prevén también esta posibilidad.[11]
Como se ha señalado en el comentario de la norma 109, los Convenios de Ginebra exigen que las partes en conflicto acuerden un alto el fuego, cuando las circunstancias lo permitan, para buscar, canjear y trasladar a los heridos del campo de batalla, pero en esta disposición no se menciona expresamente a los muertos. Sin embargo, en la práctica se recoge muchas veces a los muertos al mismo tiempo. No obstante, en casos de extrema urgencia, puede suceder que sólo se recoja a los heridos para atenderlos de inmediato y que se deje a los muertos para recogerlos posteriormente. Por consiguiente, en el Protocolo adicional I se ha introducido la norma que establece que las partes deben esforzarse por ponerse de acuerdo para enviar equipos de búsqueda y recogida de los muertos a las zonas de combate.[12] Esta norma se establece también en varios manuales militares.[13] Los Estados Unidos han expresado su apoyo a esta disposición del Protocolo adicional I.[14]
Esta norma se aplica a todos los muertos, sin distinciones de índoles desfavorable (véase la norma 88). Ello significa que se aplica a los muertos independientemente del bando al que pertenezcan, pero también independientemente de si han participado o no directamente en las hostilidades. Esta norma se aplica a las personas civiles en virtud del artículo 16 del IV Convenio de Ginebra, que abarca a todas las poblaciones de los países en conflicto, y del artículo 8 del Protocolo adicional II, que no indica ninguna distinción.[15]
La mayoría de los manuales militares contienen esta norma en términos generales.[16] Los manuales militares de Camerún y Kenya establecen que, en caso de bajas civiles, se enviarán unidades de protección civil para participar en la búsqueda de las víctimas.[17] En la sentencia correspondiente al asunto Jenin, el Tribunal Supremo de Israel declaró que la obligación de buscar y recoger a los muertos emana del “respeto a todos los muertos”.[18]
[1]Convenio de Ginebra de 1929 para mejorar la suerte de los heridos y enfermos de los ejércitos en campaña, art. 3 (citado en vol. II, cap. 35, párr. 1).
[2]I Convenio de Ginebra (1949), art. 15, primer párrafo (ibíd., párr. 2); II Convenio de Ginebra (1949), art. 18, primer párrafo (ibíd., párr. 3); IV Convenio de Ginebra (1949), art. 16, segundo párrafo (ibíd., párr. 5).
[3]V., v.g., los manuales militares de Alemania (ibíd., párr. 20), Argentina (ibíd., párr. 11), Australia (ibíd., párr. 12), Bélgica (ibíd., párr. 13), Benin (ibíd., párr. 14), Camerún (ibíd., párr. 15), Canadá (ibíd., párrs. 16 y 17), Croacia (ibíd., párr. 18), España (ibíd., párr. 31), Estados Unidos (ibíd., párrs. 36 a 39), Filipinas (ibíd., párr. 30), Francia (ibíd., párr. 19), Italia (ibíd., párr. 22), Kenya (ibíd., párr. 23), Madagascar (ibíd., párr. 24), Nigeria (ibíd., párrs. 28 y 29), Nueva Zelandia (ibíd., párr. 27), Países Bajos (ibíd., párr. 26), Reino Unido (ibíd., párrs. 34 y 35), Suiza (ibíd., párr. 32) y Togo (ibíd., párr. 33).
[4]Israel, Tribunal Supremo, Jenin (Mortal Remains) case (ibíd., párr. 46).
[5]Protocolo adicional II (1977), art. 8 (aprobado por consenso) (ibíd., párr. 8).
[6]V., v.g., Comprehensive Agreement on Respect for Human Rights and International Humanitarian Law in the Philippines (1998), Part IV, art. 4, párr. 9 (ibíd., párr. 10).
[7]V., v.g., los manuales militares de Alemania (ibíd., párr. 20), Argentina (ibíd., párr. 11), Australia (ibíd., párr. 12), Benin (ibíd., párr. 14), Camerún (ibíd., párr. 15), Canadá (ibíd., párrs. 16 y 17), Croacia (ibíd., párr. 18), España (ibíd., párr. 31), Filipinas (ibíd., párr. 30), India (ibíd., párr. 21), Italia (ibíd., párr. 22), Kenya (ibíd., párr. 23), Madagascar (ibíd., párr. 24), Nigeria (ibíd., párr. 28), Nueva Zelandia (ibíd., párr. 27), Países Bajos (ibíd., párr. 25) y Togo (ibíd., párr. 33).
[8]Estados Unidos, Annotated Supplement to the Naval Handbook (ibíd., párr. 39).
[9]V., v.g., la práctica del CICR referida por el Secretario General de las Naciones Unidas (ibíd., párr. 51).
[10]Protocolo adicional I (1977), art. 17, párr. 2 (aprobado por consenso) (ibíd., párr. 6).
[11]V., v.g., los manuales militares de Benin (ibíd., párr. 14), Camerún (ibíd., párr. 15), Estados Unidos (ibíd., párr. 36), Kenya (ibíd., párr. 23), Nigeria (ibíd., párr. 28), Togo (ibíd., párr. 33) y Yugoslavia (ibíd., párr. 40).
[12]Protocolo adicional I (1977), art. 33, párr. 4 (aprobado por consenso) (ibíd., párr. 7).
[13]V., v.g., los manuales militares de Australia (ibíd., párr. 12), Canadá (ibíd., párr. 16), India (ibíd., párr. 21), Kenya (ibíd., párr. 23) y Nueva Zelandia (ibíd., párr. 27).
[14]Estados Unidos, Remarks of the Deputy Legal Adviser of the Department of State (ibíd., párr. 49).
[15]IV Convenio de Ginebra (1949), art. 16 (ibíd., párr. 5); Protocolo adicional II (1977), art. 8 (aprobado por consenso) (ibíd. , párr. 8); v. también Protocolo adicional II (1977), art. 2, párr. 1, sobre la no discriminación (aprobado por consenso) (citado en vol. II, cap. 32, párr. 369).
[16]V., v.g., los manuales militares de Alemania (citado en vol. II, cap. 35, párr. 20), Argentina (ibíd., párr. 11), Australia (ibíd., párr. 12), Bélgica (ibíd., párr. 13), Benin (ibíd., párr. 14), Camerún (ibíd., párr. 15), Canadá (ibíd., párrs. 16 y 17), Croacia (ibíd., párr. 18), España (ibíd., párr. 31), Estados Unidos (ibíd., párrs. 36 a 39), Filipinas (ibíd., párr. 30), Francia (ibíd., párr. 19), India (ibíd., párr. 21), Italia (ibíd., párr. 22), Kenya (ibíd., párr. 23), Madagascar (ibíd., párr. 24), Nigeria (ibíd., párrs. 28 y 29), Nueva Zelandia (ibíd., párr. 27), Países Bajos (ibíd., párrs. 25 y 26), Reino Unido (ibíd., párrs. 34 y 35), Suiza (ibíd., párr. 32) y Togo (ibíd., párr. 33).
[17]Camerún, Instructors' Manual (ibíd., párr. 15); Kenya, LOAC Manual (ibíd., párr. 23).
[18] Israel, Tribunal Supremo, Jenin (Mortal Remains) case (ibíd., párr. 46).