Norma 109. Búsqueda, rescate, y evacuación de los heridos, los enfermos y los náufragos

Norma 109. Cuando las circunstancias lo permitan, y en particular después de un combate, las partes en conflicto tomarán sin demora todas las medidas posibles para buscar, recoger y evacuar a los heridos, los enfermos y los náufragos sin distinción desfavorable alguna.
Volumen II, capítulo 34, sección A.
La práctica de los Estados establece esta regla como una norma de derecho internacional consuetudinario aplicable tanto en los conflictos armados internacionales como en los no internacionales.
El deber de recoger, sin distinciones, a los combatientes heridos y enfermos en los conflictos armados internacionales se codificó por primera vez en el Convenio de Ginebra de 1864.[1] Este tema se trata más detalladamente en los Convenios de Ginebra de 1949.[2] Esta obligación está codificada actualmente en el artículo 10 del Protocolo adicional I,[3] aunque en términos más generales relativos a “la protección” de los heridos, los enfermos y los náufragos, que significa “defender a alguien, socorrerlo y apoyarlo”.[4]
Los numerosos manuales militares que contienen esta norma están redactados en términos generales que abarcan a todos los heridos, enfermos y náufragos, ya sean civiles o militares.[5] En el manual de DIH de Suecia, en particular, se hace referencia al artículo 10 del Protocolo adicional I como una codificación del derecho internacional consuetudinario.[6] La legislación de varios países establece que debe castigarse a las personas que abandonen a los heridos, los enfermos y los náufragos.[7]
En el contexto de los conflictos armados no internacionales, esta norma se basa en el artículo 3 común a los Convenios de Ginebra, que estipula que: “Los heridos y los enfermos serán recogidos y asistidos”.[8] Está codificada de manera más detallada en el Protocolo adicional II.[9] Además, se establece en otros instrumentos referentes, asimismo, a los conflictos armados no internacionales.[10]
La obligación de buscar, recoger y evacuar a los heridos, los enfermos y los náufragos se expresa en varios manuales militares que son aplicables, o se han aplicado, en conflictos armados no internacionales.[11] La legislación de varios países tipifica como delito el abandono de los heridos y los enfermos.[12]
No se ha hallado ninguna práctica oficial contraria en relación con conflictos armados internacionales o no internacionales. El CICR ha exhortado a las partes en los conflictos armados, tanto internacionales como no internacionales, a respetar esta norma.[13]
La obligación de buscar, recoger y evacuar a los heridos, los enfermos y los náufragos es una obligación de conducta. Cada una de las partes en el conflicto debe adoptar todas las medidas posibles para buscar, recoger y evacuar a los heridos, los enfermos y los náufragos. Ello incluye permitir que las organizaciones humanitarias les ayuden en la búsqueda y la recogida. La práctica muestra que el CICR, en particular, ha participado en la evacuación de los heridos y los enfermos.[14] Está claro que, en la práctica, las organizaciones humanitarias necesitan el permiso de la parte que controla una zona determinada para llevar a cabo tales actividades, pero ese permiso no puede ser denegado arbitrariamente (véase, asimismo, el comentario de la norma 55). El Consejo de Seguridad, la Asamblea General y la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas han exhortado a las partes en los conflictos de El Salvador y el Líbano a que permitiesen al CICR evacuar a los heridos y los enfermos.[15]
Además, la posibilidad de pedir a la población civil que ayude en la búsqueda, la recogida y la evacuación de los heridos, los enfermos y los náufragos se reconoce en los Convenios de Ginebra y sus Protocolos adicionales[16] y se establece, asimismo, en varios manuales militares.[17] El artículo 18 del I Convenio de Ginebra dispone que: “Nadie podrá ser molestado o condenado por el hecho de haber prestado asistencia a heridos o a enfermos”.[18] Este principio se expresa también en el párrafo 1 del artículo 17 del Protocolo adicional I, al que no se han efectuado reservas.[19]
Los Convenios de Ginebra y otros instrumentos, como el Boletín del Secretario General de las Naciones Unidas sobre la observancia del derecho internacional humanitario por las fuerzas de las Naciones Unidas, estipulan que los alto el fuego y otros acuerdos locales son modos adecuados de crear las condiciones para evacuar a los heridos y los enfermos, y piden a las partes en el conflicto que concluyan tales acuerdos, siempre que las circunstancias lo permitan, para recoger, trasladar e intercambiar a los heridos que se encuentren en el campo de batalla.[20] Muchos manuales militares incluyen esta disposición.[21]
Esta norma se aplica a todos los heridos, enfermos y náufragos, sin distinciones de índole desfavorable (véase la norma 88). Esto significa que se aplica a los heridos, los enfermos y los náufragos independientemente del bando al que pertenezcan, pero también independientemente de si han participado o no directamente en las hostilidades. Esta norma se aplicaba ya a las personas civiles en virtud del artículo 16 del IV Convenio de Ginebra, que se aplica a todas las poblaciones de los países en conflicto, y se reitera en el artículo 10 del Protocolo adicional I.[22] Por lo que respecta a los conflictos armados no internacionales, el artículo 3 común a los Convenios de Ginebra se aplica a todas las personas que no participan activamente en las hostilidades, comprendidas las personas civiles.[23] Además, en el artículo 8 del Protocolo adicional II no se indica ninguna distinción (véase, asimismo, el párrafo 1 del artículo 2 del Protocolo adicional II sobre la no discriminación).[24] La mayoría de los manuales militares expresan esta norma en términos generales.[25]
[1]Convenio de Ginebra de 1864, art. 6 (citado en vol. II, cap. 34, párr. 1).
[2]I Convenio de Ginebra (1949), art. 15, primer párrafo (ibíd., párr. 5); II Convenio de Ginebra (1949), art. 18, primer párrafo (ibíd., párr. 7); IV Convenio de Ginebra (1949), art. 16, segundo párrafo (ibíd., párr. 10).
[3]Protocolo adicional I (1977), art. 10 (aprobado por consenso) (ibíd., párr. 199).
[4]Yves Sandoz, Christophe Swinarski y Bruno Zimmermann, Comentario del Protocolo del 8 de junio de 1977 adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 (Protocolo I), CICR y Plaza y Janés Editores Colombia, S.A., Santa Fe de Bogotá, tomo I, 2001, párr. 446.
[5] V., v.g., los manuales militares de Alemania (citado en vol. II, cap. 34, párr. 44), Argentina (ibíd., párrs. 21, 22 y 127), Australia (ibíd., párrs. 23, 128 y 129), Bélgica (ibíd., párrs. 24, 25 y 130), Benin (ibíd., párrs. 26 y 131), Burkina Faso (ibíd., párr. 27), Camerún (ibíd., párrs. 28, 29 y 134), Canadá (ibíd., párrs. 30, 31, 132 y 133), Colombia (ibíd., párrs. 32 a 35), Congo (ibíd., párr. 36), Croacia (ibíd., párrs. 37 a 40 y 135), Ecuador (ibíd., párrs. 41 y 137), España (ibíd., párrs. 66 y 153), Estados Unidos (ibíd., párrs. 72 a 74 y 158 a 161), Filipinas (ibíd., párrs. 61 y 147 a 149), Francia (ibíd., párrs. 42, 43 y 138), Hungría (ibíd., párrs. 45 y 139), India (ibíd., párr. 140), Indonesia (ibíd., párr. 46), Italia (ibíd., párrs. 47 y 141), Kenya (ibíd., párrs. 48 y 142), Líbano (ibíd., párr. 49), Madagascar (ibíd., párrs. 50 y 143), Malí (ibíd., párr. 51), Marruecos (ibíd., párr. 52), Nigeria (ibíd., párrs. 58 a 60 y 146), Nueva Zelandia (ibíd., párrs. 56 y 145), Países Bajos (ibíd., párrs. 53 a 55 y 144), Reino Unido (ibíd., párrs. 70, 71, 156 y 157), República Dominicana (ibíd., párr. 136), Rumania (ibíd., párrs. 62 y 150), Rwanda (ibíd., párr. 151), Senegal (ibíd., párr. 64), Suiza (ibíd., párrs. 68 y 154), Togo (ibíd., párrs. 69 y 155) y Yugoslavia (ibíd., párrs. 75 y 162).
[6] Suecia, IHL Manual (1991), sección 2.2.3, p. 18.
[7] V., v.g., la legislación de China (citada en vol. II, cap. 34, párr. 80), Colombia ( ibíd., párr. 81), España (ibíd., párr. 90), Irak (ibíd., párr. 84), Italia (ibíd., párr. 86), Nicaragua (ibíd., párr. 87), República Democrática del Congo (ibíd., párr. 82), Uruguay ( ibíd. , párr. 93), Venezuela (ibíd., párr. 94) y Viet Nam (ibíd., párr. 95); v. también los proyectos de ley de Argentina (ibíd., párr. 76), El Salvador (ibíd., párr. 83) y Nicaragua (ibíd., párr. 88).
[8] Convenios de Ginebra (1949), art. 3 común (ibíd., párr. 3).
[9] Protocolo adicional II (1977), art. 8 (aprobado por consenso) (ibíd., párr. 13).
[10] V., v.g., Memorandum of Understanding on the Application of IHL between Croatia and the SFRY (1991), párr. 1 (ibíd., párr. 16); Agreement on the Application of IHL between the Parties to the Conflict in Bosnia and Herzegovina (1992), párr. 2.1 (ibíd., párr. 18); Declaración de La Haya sobre el respeto de los principios humanitarios (ibíd., párr. 17); Comprehensive Agreement on Respect for Human Rights and IHL in the Philippines (1998), Part IV, art. 4, párrs. 2 y 9 (ibíd., párr. 19).
[11] V., v.g., los manuales militares de Alemania (ibíd., párr. 44), Argentina (ibíd., párr. 22), Australia (ibíd., párrs. 23 y 128), Bélgica (ibíd., párr. 24), Benin (ibíd., párrs. 26 y 131), Camerún (ibíd., párr. 29), Canadá (ibíd., párrs. 30 a 31 y 133), Colombia (ibíd., párrs. 32 a 35), Croacia (ibíd., párrs. 37 a 40 y 135), Ecuador (ibíd., párrs. 41 y 137), España (ibíd., párr. 66), Estados Unidos (ibíd., párrs. 72 y 73), Filipinas (ibíd., párrs. 61 y 147 a 149), Hungría (ibíd., párr. 45), India (ibíd., párr. 140), Italia (ibíd., párrs. 47 y 141), Kenya (ibíd., párrs. 48 y 142), Líbano (ibíd., párr. 49), Madagascar (ibíd., párrs. 50 y 143), Nicaragua (ibíd., párr. 57), Nigeria (ibíd., párrs. 58 y 60), Nueva Zelandia (ibíd., párr. 56), Países Bajos (ibíd., párrs. 53 y 54), Reino Unido (ibíd., párrs. 70 y 71), Rwanda (ibíd., párr. 151), Senegal (ibíd., párr. 65), Togo (ibíd., párrs. 69 y 155) y Yugoslavia (ibíd., párrs. 75 y 162).
[12]V., v.g., la legislación de Colombia (ibíd., párr. 81), Nicaragua (ibíd., párr. 87), República Democrática del Congo (ibíd., párr. 82), Venezuela (ibíd., párr. 94) y Viet Nam (ibíd., párr. 95); v. también la legislación de Italia (ibíd., párr. 86) y Uruguay (ibíd., párr. 93), cuya aplicación no se excluye en tiempo de conflicto armado no internacional, y los proyectos de ley de Argentina ( ibíd., párr. 76), El Salvador (ibíd., párr. 83) y Nicaragua (ibíd., párr. 88).
[13]V., v.g., CICR, Conflicto entre Irak et Irán, Llamamiento del CICR, (ibíd., párr. 110), Memorándum sobre la aplicabilidad del derecho internacional humanitario (ibíd., párr. 111), Comunicación a la prensa n.° 93/17 (ibíd., párr. 112), Memorándum sobre el respeto del derecho internacional humanitario en Angola (ibíd., párr. 113), Memorandum on Compliance with International Humanitarian Law by the Forces Participating in Opération Turquoise (ibíd., párr. 114) y Comunicación a la Prensa n.° 00/42 (ibíd., párr. 115).
[14]V., v.g., la práctica del CICR (ibíd., párr. 185) y Communication to the Press n.° 96/25 (ibíd., párr. 189).
[15]Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Res. 436 (ibíd., párr. 173); Asamblea General de las Naciones Unidas, Res. 40/139 (ibíd., párr. 174); Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Res. 1986/39 (ibíd., párr. 175).
[16]I Convenio de Ginebra (1949), art. 18 (ibíd., párr. 6); II Convenio de Ginebra (1949), art. 21, primer párrafo (ibíd., párr. 8); Protocolo adicional I (1977), art. 17, párr. 2 (aprobado por consenso) (ibíd., párr. 11); Protocolo adicional II (1977), art. 18, párr. 1 (aprobado por consenso) (ibíd., párr. 14).
[17]V., v.g., los manuales militares de Alemania (ibíd., párr. 44), Argentina (ibíd., párr. 21), Camerún (ibíd., párr. 29), Canadá (ibíd., párrs. 30 y 31), Estados Unidos (ibíd., párr. 72), Kenya (ibíd., párr. 48), Nueva Zelandia (ibíd., párr. 56), Reino Unido (ibíd., párrs. 70 y 71), Rusia (ibíd., párr. 63), Suiza (ibíd., párr. 68) y Yugoslavia (ibíd., párr. 75).
[18] I Convenio de Ginebra (1949), art. 18 (citado en vol. II, cap. 7, párr. 231).
[19] Protocolo adicional I (1977), art. 17, párr. 1 (aprobado por consenso).
[20] I Convenio de Ginebra (1949), art. 15, párrafos segundo y tercero (citados en vol. II, cap. 34, párr. 118); II Convenio de Ginebra (1949), art. 18, segundo párrafo (ibíd., párr. 119); IV Convenio de Ginebra (1949), art. 17 (ibíd., párr. 120); Boletín del Secretario General de las Naciones Unidas, sección 9.2 (ibíd., párr. 126).
[21] V., v.g., los manuales militares de Argentina (ibíd., párr. 127), Australia (ibíd., párrs. 128 y 129), Camerún (ibíd., párr. 134), Canadá (ibíd., párrs. 132 y 133), Ecuador (ibíd., párr. 137), España (ibíd., párr. 153), Estados Unidos (ibíd., párrs. 158, 159 y 161), Francia (ibíd., párr. 138), India (ibíd., párr. 140), Kenya (ibíd., párr. 142), Madagascar (ibíd., párr. 143), Nigeria (ibíd., párr. 146), Nueva Zelandia (ibíd., párr. 145), Países Bajos (ibíd., párr. 144), Reino Unido (ibíd., párrs. 156 y 157), Senegal (ibíd., párr. 152), Suiza (ibíd., párr. 154) y Yugoslavia (ibíd., párr. 162).
[22] IV Convenio de Ginebra (1949), art. 16 (ibíd., párrs. 10 y 198); Protocolo adicional I (1977), art. 10 (aprobado por consenso) (ibíd., párrs. 199 y 346).
[23] Convenios de Ginebra (1949), art. 3 común (ibíd., párr. 3).
[24] Protocolo adicional II (1977), art. 8 (aprobado por consenso) (ibíd., párr. 13) y art. 2, párr. 1 (aprobado por consenso) (citado en vol. II, cap. 32, párr. 369).
[25] V., v.g., los manuales militares de Alemania (citado en vol. II, cap. 34, párr. 44), Argentina (ibíd., párrs. 21, 22 y 127), Australia (ibíd., párrs. 23, 128 y 129), Bélgica (ibíd., párrs. 24, 25 y 130), Benin (ibíd., párrs. 26 y 131), Burkina Faso (ibíd., párr. 27), Camerún (ibíd., párrs. 28, 29 y 134), Canadá (ibíd., párrs. 30, 31, 132 y 133), Colombia (ibíd., párrs. 32 a 35), Congo (ibíd., párr. 36), Croacia (ibíd., párrs. 37 a 40 y 135), Ecuador (ibíd., párrs. 41 y 137), España (ibíd., párrs. 66 y 153), Estados Unidos (ibíd., párrs. 72 a 74 y 158 a 161), Filipinas (ibíd., párrs. 61 y 147 a 149), Francia (ibíd., párrs. 42, 43 y 138), Hungría (ibíd., párrs. 45 y 139), India (ibíd., párr. 140), Indonesia (ibíd., párr. 46), Italia (ibíd., párrs. 47 y 141), Kenya (ibíd., párrs. 48 y 142), Líbano (ibíd., párr. 49), Madagascar (ibíd., párrs. 50 y 143), Malí (ibíd., párr. 51), Marruecos (ibíd., párr. 52), Nigeria (ibíd., párrs. 58 a 60 y 146), Nueva Zelandia (ibíd., párrs. 56 y 145), Países Bajos (ibíd., párrs. 53 a 55 y 144), Reino Unido (ibíd., párrs. 70, 71, 156 y 157), República Dominicana (ibíd., párr. 136), Rumania (ibíd., párrs. 62 y 150), Rwanda (ibíd., párr. 151), Senegal (ibíd., párr. 64), Suiza (ibíd., párrs. 68 y 154), Togo (ibíd., párrs. 69 y 155) y Yugoslavia (ibíd., párrs. 75 y 162).