Norma 102. Responsabilidad penal individual 

Norma 102. Nadie puede ser condenado por un delito si no es basándose en la responsabilidad penal individual.
Volumen II, capítulo 32, sección O.
La práctica de los Estados establece esta regla como una norma de derecho internacional consuetudinario aplicable tanto en los conflictos armados internacionales como en los no internacionales.
El Reglamento de La Haya señala que no puede imponerse una pena a ninguna persona por acciones individuales de las que no puede ser considerada responsable.[1] El IV Convenio de Ginebra establece que: “No se castigará a ninguna persona protegida por infracciones que no haya cometido”.[2] En los Protocolos adicionales I y II se reconoce la responsabilidad penal individual como una norma fundamental del procedimiento penal.[3]
La exigencia de la responsabilidad penal individual se establece explícitamente en varios manuales militares.[4] Es una norma fundamental en la mayoría, si no en la totalidad, de las legislaciones nacionales.[5]
La exigencia de la responsabilidad penal individual se expresa en la Convención Americana sobre Derechos Humanos (como derecho que no puede suspenderse), en la Carta Africana sobre los Derechos Humanos y de los Pueblos y en la Declaración de El Cairo sobre los derechos humanos en el Islam.[6] El Convenio Europeo de Derechos Humanos no enuncia esta norma explícitamente, pero el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha declarado que “existe una norma fundamental de derecho penal según la cual la responsabilidad penal no sobrevive al autor del hecho delictivo”.[7]
Según un principio fundamental del derecho penal, la responsabilidad penal individual comprende toda tentativa de cometer una infracción, así como involucrarse con asistencia, facilitación, incitación o participación en el delito. La responsabilidad penal individual incluye, asimismo el hecho de planificar o instigar la comisión de un delito. Estas formas de responsabilidad penal figuran, por ejemplo, en los estatutos de la Corte Penal Internacional y de los tribunales penales internacionales para la ex Yugoslavia y Rwanda.[8] El artículo 28 del Estatuto de la Corte Penal Internacional confirma, asimismo, el principio de la responsabilidad penal en derecho internacional de los jefes militares y otros superiores jerárquicos.[9] Los principios de la responsabilidad individual y de la responsabilidad de los jefes y otros superiores por crímenes de guerra se abordan en el capítulo 43.
[1]Reglamento de La Haya (1907), art. 50 (ibíd., párr. 3718).
[2]IV Convenio de Ginebra (1949), art. 33, primer párrafo (ibíd., párr. 3721).
[3]Protocolo adicional I (1977), art. 75, párr. 4, párr. b) (aprobado por consenso) (ibíd., párr. 3723); Protocolo adicional II (1977), art. 6, párr. 2, apdo. b) (aprobado por consenso) (ibíd., párr. 3725).
[4]V., v.g., los manuales militares de Argentina (ibíd., párr. 3739), Canadá (ibíd., párr. 3745), Colombia (ibíd., párr. 3746), Estados Unidos (ibíd., párrs. 3772 y 3773), Francia (ibíd., párr. 3751), Nueva Zelandia (ibíd., párr. 3761), Países Bajos (ibíd., párr. 3760), Rumania (ibíd., párr. 3763), Suecia (ibíd., párr. 3767) y Suiza (ibíd., párr. 3768).
[5]V., v.g., la legislación de Kirguistán (ibíd., párr. 3787).
[6]Convención Americana sobre Derechos Humanos (1969), art. 5, párr. 3 (ibíd., párr. 3722); Carta Africana sobre los Derechos Humanos y de los Pueblos (1981), art. 7, párr. 2 (ibíd., párr. 3726); Declaración de El Cairo sobre los derechos humanos en el Islam (1990), art. 19, párr. C) (ibíd., párr. 3731).
[7]Tribunal Europeo de Derechos Humanos, asunto A. P., M. P. y T. P. v. Switzerland (ibíd., párr. 3810).
[8]Estatuto de la CPI (1998), art. 25 (citado en vol. II, cap. 43, párr. 20); Estatuto del TPIY (1993), art. 7, párr. 1 (ibíd., párr. 48); Estatuto del TPIR (1994), art. 6, párr. 1 ( ibíd., párr. 53).
[9]Estatuto de la CPI (1998), art. 28 (ibíd., párr. 574).